El expresidente brasileño Jair Bolsonaro
La Fiscalía de Brasil pide más de 40 años de cárcel para Bolsonaro por liderar un intento de golpe de Estado
El cerco judicial se estrecha contra Jair Bolsonaro. La Fiscalía General de Brasil ha solicitado formalmente que el expresidente sea condenado por su papel al frente de una trama para derrocar a su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva, tras las elecciones de 2022. La acusación se apoya en pruebas acumuladas durante más de un año de investigaciones, como manuscritos, mensajes, archivos digitales y confesiones clave que apuntan a una estrategia coordinada desde el corazón del anterior Gobierno.
La petición del fiscal general, Paulo Gonet, incluye una lista de cinco delitos que, en conjunto, podrían suponer más de 40 años de prisión: tentativa de golpe de Estado, abolición violenta del orden democrático, pertenencia a organización criminal armada, daños con violencia y deterioro del patrimonio público protegido. Además de Bolsonaro, otros siete de sus colaboradores más cercanos —entre ellos exministros y altos mandos militares— figuran como responsables directos de la operación.
El intento de ruptura institucional tuvo su punto más visible el 8 de enero de 2023, una semana después de la investidura de Lula. Ese día, miles de seguidores radicalizados del expresidente invadieron y destruyeron las sedes del Congreso, la Presidencia y el Supremo Tribunal Federal en Brasilia. Aunque esa jornada fue la más notoria, según la Fiscalía formó parte de un plan más amplio y organizado para anular el resultado electoral, forzar una intervención militar y garantizar la permanencia de Bolsonaro en el poder.
El fiscal sostiene que el expresidente utilizó recursos del Estado y su influencia institucional para alentar la radicalización y preparar el terreno para un quiebre democrático. Entre los colaboradores señalados destacan el exministro de Defensa Paulo Sérgio Nogueira, el general Walter Braga Netto —que fue su candidato a vicepresidente— y el almirante Almir Garnier, que llegó a ofrecer respaldo militar al plan. También figura Anderson Torres, exministro de Justicia, y Mauro Cid, exayudante de Bolsonaro, cuya confesión permitió a los investigadores reconstruir buena parte de los hechos.
El juicio, que se tramita en la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal, ya cerró la fase de instrucción. Con la presentación de los alegatos finales por parte de la Fiscalía, se abre el plazo para que las dyou
efensas respondan. Si se cumplen los plazos previstos, el fallo podría conocerse entre septiembre y octubre.