El hijo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, habla durante la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) en Buenos Aires
El hijo de Bolsonaro denuncia un bloqueo de sus cuentas y acusa a la Corte Suprema de persecución política
El diputado e hijo del expresidente Jair Bolsonaro sufre nuevas restricciones judiciales por su supuesta participación en una campaña internacional para presionar a favor de su padre
El diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ha denunciado públicamente que la Corte Suprema de Brasil ha ordenado el bloqueo de sus cuentas bancarias, además de prohibirle comunicarse con su padre. La decisión fue tomada por el magistrado Alexandre de Moraes, quien lidera la instrucción del caso que investiga el intento de golpe de Estado ocurrido el 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes bolsonaristas invadieron las sedes de los tres poderes del Estado en Brasilia.
Eduardo Bolsonaro confirmó estas medidas en una entrevista al pódcast Inteligência Limitada, donde también ironizó sobre la decisión judicial: «Alexandre de Moraes acaba de bloquear mis cuentas bancarias, debió ser en nombre de la democracia». Desde marzo de este año, el diputado se encuentra radicado en Estados Unidos, país donde, según la investigación, habría promovido sanciones del entonces presidente Donald Trump contra Brasil, en un aparente intento de desestabilizar las instituciones brasileñas y presionar para archivar el proceso judicial por golpismo que afronta su padre.
El juez Moraes argumenta que tanto Jair como Eduardo Bolsonaro habrían buscado «instigar, inducir y colaborar» con autoridades del gobierno estadounidense para la adopción de «actos hostiles» hacia Brasil, incluyendo la imposición de un arancel del 50 % adicional a productos brasileños que entrará en vigor el 1 de agosto. Esta medida fue anunciada por Trump como represalia directa a lo que calificó como una «persecución política» contra su aliado brasileño, condicionando el levantamiento de la misma a la suspensión del juicio contra el expresidente.
En redes sociales, Eduardo Bolsonaro calificó la actuación del Supremo como «arbitraria y criminal», acusando a De Moraes de intentar silenciar sus denuncias ante la comunidad internacional. «Esto no afectará en absoluto mi lucha ni me hará desistir del compromiso que asumí con los brasileños: defender su libertad, incluso con mi vida si fuera necesario», escribió el diputado en su cuenta de X. «Solo descansaré cuando Alexandre de Moraes sea sancionado», añadió, subiendo aún más el tono de confrontación con el Poder Judicial brasileño.
Fotografía de archivo del diputado de la ultraderecha brasileña, Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro en Buenos Aires (Argentina)
Como respuesta a las recientes medidas restrictivas impuestas por la Corte Suprema contra Jair Bolsonaro, el equipo de campaña de Donald Trump anunció también la suspensión de visados para varios magistrados del Supremo, profundizando una crisis diplomática sin precedentes entre ambos países. Esta medida se interpreta como un acto de presión directa por parte del expresidente estadounidense en favor de su aliado ideológico, quien enfrenta un proceso que podría llevarlo a una condena de hasta 40 años de prisión.
El conflicto, que combina ingredientes judiciales, diplomáticos y electorales, ha situado a Eduardo Bolsonaro en el centro de una tormenta institucional que trasciende las fronteras brasileñas. En el fondo, se debate no solo la responsabilidad penal de quienes intentaron alterar el orden democrático en Brasil, sino también la creciente internacionalización de las estrategias políticas de la derecha populista en América.