Diego Fernández Lima joven argentino desaparecido hace 41 años
Encuentran los restos de Diego Fernández Lima, un joven futbolista que desapareció hace 41 años en Argentina
Su padre murió en un accidente de tránsito mientras lo buscaba y su madre mantuvo intacta su habitación con la esperanza de que algún día regresaría
Hace dos meses unos obreros que realizaban una reforma en un muro divisorio de la casa donde vivió el famoso músico argentino Gustavo Cerati descubrieron por casualidad en el terreno contiguo unos restos óseos que las autoridades argentinas confirmaron corresponden a los de Diego Fernández Lima desaparecido hace 41 años en Buenos Aires.
La familia Fernández Lima lo buscaba desde 1984 sin éxito en el barrio porteño de Coghlan, pero nunca perdió las esperanzas de encontrarlo. Preguntaron a vecinos, a profesores y compañeros de la escuela técnica en la que estudiaba y en el club Excursionistas donde jugaba al fútbol, pero nadie tenía idea de dónde podría estar Diego.
Su padre, Juan Benigno Fernández, murió atropellado en su bicicleta mientras lo buscaba. Su madre, Irma Lima, mantuvo intacta su habitación durante años por si volvía y se negó a cambiar el número de teléfono por si alguna vez llamaba a casa.
Esta semana, la búsqueda llegó a su fin y el misterio de su desaparición parece haberse resuelto. Los expertos forenses asignados al caso encontraron varios signos compatibles con un asesinato, como lesiones que habrían sido provocadas por un arma de filo.
«Hay marcas en el cuerpo que se corresponden con una muerte violenta y un intento de descuartizamiento», señaló a la prensa argentina, Mariella Fumagalli, la directora del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
«Se describe una lesión observada en la 4.ª costilla derecha compatible con un objeto corto punzante y lesiones corto punzantes en algunas articulaciones. Hay marcas en el cuerpo que se corresponden con una muerte violenta y un intento de descuartizamiento, pero también puede tener que ver con un intento de manipular el cuerpo para proceder a la inhumación del mismo», señaló Fumagalli a Infobae.
El principal sospechoso del presunto crimen fue identificado como Cristian Graf, compañero de colegio de la víctima que vivía en la casa donde fueron encontrados los huesos. Su familia, de hecho, aún habita el domicilio y son los únicos que estuvieron siempre en esa vivienda.
Sin embargo, de confirmarse el asesinato, el presunto homicida podría quedar impune porque el caso está prescripto hace casi 20 años: la ley argentina establece un plazo de 25 para investigar los casos.
El hermano de la víctima, Javier, trata de evitar la impunidad del caso y adelantó a Infobae que buscará impulsar una «Ley Diego», inspirada en la «Ley Piazza», que extiende los plazos de prescripción del abuso sexual en la infancia. En este caso, la iniciativa apuntaría a los casos de desapariciones.