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La oposición al Movimiento al Socialismo se muestra como favorita en las presidenciales de Bolivia

Para ganar las elecciones en primera vuelta de este domingo se debe obtener 50 % más uno de los votos o 40 % y el que le sigue con una diferencia de 10 puntos. Se estima que ninguno lo logrará

Partidarios del expresidente Jorge Quiroga participan en el cierre de campaña en La PazMartin Bernetti / AFP

No debe extrañarnos que la derecha lidere las encuestas para las próximas elecciones generales en Bolivia. Esto porque el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y luego de Arce -vinculado al fracasado Socialismo del Siglo XXI- ha llevado al país a la peor crisis económica, social y política de las últimas décadas tras estar 20 años en el poder.

Dos candidatos encabezan la intención de voto en las encuestas. Estos son Samuel Doria Medina de Alianza por la Unidad y Jorge «Tuto» Quiroga por Alianza Libre que han llegado al 24 %. Están técnicamente empatados y con probabilidades de ir a la segunda vuelta.

La ley electoral dice que para ganar las elecciones se debe obtener 50 % más uno de los votos o 40 % y el que le sigue con una diferencia de 10 puntos. Se estima que ninguno alcanzaría a esa votación.

El populismo cuenta con un candidato que es el presidente del senado Andrónico Rodríguez de Alianza Popular, que es la nueva cara de la izquierda, y el antiguo delfín de Evo Morales, cuya intención de voto llega apenas al 7 %.

Cuenta con una vicepresidenta que ha provocado rechazo porque no estaría tan vinculada a los movimientos sociales.

Los otros candidatos no llegan al 10 % de intención de voto a pesar de que Rodrigo Paz, hijo del ex presidente Jaime Paz Zamora, ha subido considerablemente.

Ocurre que Evo Morales está inhabilitado por ley para presentarse como candidato presidencial y los masistas están divididos. Incluso el oficialismo ha postulado a Eduardo del Castillo, por el MAS- IPSP, que según las encuestas apenas llega al 1.5 %.

No se sabe, sin embargo, qué ocurriría con los votos de los indecisos, los nulos y los blancos que llegarían a un 30 %. Aproximadamente la mitad de estos serían de los seguidores de Morales que ha quedado tan indignado por su inhabilitación, que les ha instruido que voten nulo. Incluso ha armado casas para concientizar a sus militantes.

Evo es rechazado por la mayoría de la población porque además tiene un juicio por estupro agravado con trata de personas

¿Dónde irán los votos de los indecisos? ¿Estarán destinados al candidato oficialista? Es una situación que se podría dar. Si así fuera, dos candidatos opuestos irían a la segunda vuelta a realizarse el 19 de octubre. No se puede descartar que el oficialismo de una sorpresa a pesar de que ahora están divididos.

Todo esto hace que el escenario político esté cargado de incertidumbre ante las elecciones de este domingo.

Samuel Doria Medina, que va por Alianza de Unidad de centro derecha, es un exitoso empresario que invierte en Bolivia en hotelería, construcción y comida rápida. Ofrece políticas públicas neoliberales para sacar al país de la crisis.

Tiene experiencia en el trabajo del Estado ya que militó en el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Hoy es vicepresidente del Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe.

Fue secuestrado por el grupo guerrillero peruano MRTA el año 1995. Tras 45 días de cautiverio fue liberado. Con el dinero del rescate, los guerrilleros realizaron el asalto de la embajada de Japón en Lima cuando el gobierno de Fujimori un año después.

Jorge «Tuto» Quiroga, que lidera Alianza Libre, tiene amplia experiencia en el manejo estatal. Fue presidente de Bolivia tras el fallecimiento del militar de derecha Hugo Banzer el 2001.

Realiza una campaña frontal contra el MAS. Planea implementar políticas neoliberales para atraer inversiones a Bolivia. Piensa renegociar los créditos con los organismos internacionales de crédito con el fin de equilibrar el cambio y reducir el déficit fiscal. Está muy vinculado a autoridades financieras y políticas del ámbito internacional.

El pueblo boliviano pide a gritos un cambio tras dos décadas de gobiernos fallidos. Hoy se vive una inflación que, según el gobierno es de 25 %, aunque para la mayoría de productos es del 100 %; hay escasez de gasolina así como de diésel y las colas para obtenerlo son infinitas; tampoco hay dólares y en el mercado paralelo llegan a casi el doble del precio oficial. Y lo grave es que los sueldos y salarios se mantienen congelados, por tanto el pueblo, desesperado, no llega a fin de mes.

El MAS ha gobernado con un sin fin de desaciertos. Ha estado inmerso en una corrupción que ha tocado a las más altas esferas del poder; no ha reinvertido en la exploración de gas; ha sometido y quitado la independencia a las instituciones del Estado; ha permitido el narcotráfico; encarcelado a sus enemigos políticos; exiliado a otro tanto; ha violado los derechos humanos destruyendo así el sistema democrático y todas las libertades ciudadanas.