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Tropas de la Guardia Nacional en WashingtonEFE

Trump apunta a Chicago tras militarizar Washington: «La ciudad es un desastre»

Después de desplegar la Guardia Nacional en Washington y Los Ángeles, el presidente tiene la intención de hacer lo mismo en Chicago y Nueva York

Donald Trump no piensa detenerse en Washington. Tras desplegar a cientos de efectivos de la Guardia Nacional y a la policía federal en la capital de Estados Unidos, el presidenteha anunciado que prepara medidas similares para Chicago, otra gran urbe gobernada por demócratas. «Cuando estemos listos, empezaremos allí. Chicago es un desastre», dijo desde el Despacho Oval.

La operación en Washington comenzó el 12 de agosto, cuando Trump ordenó el despliegue de 800 miembros de la Guardia Nacional. Desde entonces, el contingente ha ido creciendo bajo el argumento de que la criminalidad había alcanzado niveles de «emergencia nacional». «Todo el mundo estaba siendo asesinado y atracado… Muchos restaurantes tuvieron que cerrar. Ahora, hay una seguridad extrema: los restaurantes están llenos a rebosar», aseguró.

El presidente ya había mostrado su intención de llevar estas tácticas a otras ciudades. En Los Ángeles, pese a la oposición del gobernador californiano Gavin Newsom, desplegó tropas para controlar protestas contra su política migratoria. Ahora apunta a Chicago —donde en 2024 Kamala Harris obtuvo el 92,5% de los votos— y, más adelante, a Nueva York.

La reacción en Illinois ha sido inmediata. El gobernador demócrata JB Pritzker rechazó de plano cualquier plan presidencial: «No hay ninguna emergencia que justifique que el presidente despliegue la Guardia Nacional en nuestras fronteras. La seguridad de la gente de Illinois es siempre mi máxima prioridad».

El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, también se mostró preocupado. Recordó que la ciudad redujo en 2024 los homicidios en un 30 %, los robos en un 35 % y los tiroteos en casi un 40 %. «La Guardia Nacional no va a financiar nuestras escuelas ni brindar atención de salud mental o tratamiento para el abuso de sustancias. No sustituye a las fuerzas del orden locales ni a los trabajadores comunitarios que conocen y sirven a nuestras comunidades», dijo en un comunicado.

Por ahora, ni el gobernador ni el alcalde han recibido comunicación formal del Ejecutivo federal. Ambos insisten en que no han solicitado ayuda ni ven motivos para un despliegue. «Donald Trump está intentando crear una crisis y abusar de su poder para distraer la atención del dolor que está causando a las familias», acusó Pritzker. Mientras tanto, el presidente se muestra convencido de que su estrategia se extenderá a otras metrópolis. «Vamos a tener un país muy seguro. Chicago será la siguiente, y no va a ser ni siquiera complicado», sentenció.