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Masud Pezeshkian durante su intervención en la Asamblea general de la ONU)Getty Images via AFP

El presidente de Irán trata de convencer en la ONU que su país no busca armas atómicas

Pezeshkian acusó a Reino Unido, Francia y Alemania (E3) de actuar al «servicio» de Estados Unidos al iniciar el proceso de reinstauración automática de sanciones de Naciones Unidas contra el país persa

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró este miércoles ante la Asamblea General de la ONU que la República Islámica no busca armas atómicas, ante la inminente restauración de las sanciones del Consejo de Seguridad contra el país persa por su programa nuclear. «Irán nunca ha buscado fabricar armas nucleares y nunca lo hará», aseguró el presidente iraní.

Pezeshkian acusó a Reino Unido, Francia y Alemania (E3) de actuar al «servicio» de Estados Unidos al iniciar el proceso de reinstauración automática de sanciones de Naciones Unidas contra el país persa al considerar que no cumple con sus compromisos adquiridos en el acuerdo nuclear de 2015.

Para Pezeshkian la acción del E3 es «ilegal» y llevada a cabo con «presiones, intimidación, imposiciones y abuso flagrante» tras no cumplir con su parte del acuerdo de 2015 y del que se salió Estados Unidos en 2018.

Naciones Unidas reimpondrá seis resoluciones en la madrugada del sábado contra la República Islámica –proceso puesto en marcha por Francia, Alemania y Reino Unido (E3)– si no se alcanza un acuerdo antes acerca del programa nuclear iraní.

Israel en la mira

Pezeshkian también denunció ante la ONU los ataques israelíes de junio contra la República Islámica, que causó las muerte de más de un millar de personas en los 12 días de conflicto.

«Esta agresión descarada, además de causar la muerte de varios comandantes, ciudadanos, niños, mujeres, científicos y élites académicas de mi país, infligió un duro golpe a la confianza internacional y al panorama de paz en la región», aseguró.

Recordó que esos ataques, que incluyeron bombardeos contra instalaciones nucleares, se llevaron a cabo mientras Teherán y Washington negociaban el programa nuclear iraní por lo que fueron «una gran traición a la diplomacia».

Además, acusó a Israel de cometer un «genocidio» y matar a niños en Gaza, además de agredir a Yemen, Siria, Líbano y Qatar.