El presidente de Ecuador, Daniel Noboa
Ecuador decidirá en referéndum la instalación de una Asamblea Constituyente impulsada por Daniel Noboa
La Corte Constitucional autorizó la consulta del 16 de noviembre tras las modificaciones realizadas por el presidente, en medio de un clima de tensiones institucionales y con el debate abierto sobre el futuro político del país
El próximo 16 de noviembre, los ecuatorianos volverán a las urnas para decidir si respaldan la creación de una Asamblea Constituyente que sustituya a la actual Carta Magna, vigente desde la presidencia de Rafael Correa (2007-2017). La iniciativa, promovida por el presidente Daniel Noboa, recibió este miércoles el dictamen favorable de la Corte Constitucional, luego de que el mandatario ajustara su propuesta inicial a las observaciones realizadas previamente por los jueces.
El tribunal precisó que las reformas introducidas por Noboa —en especial lo relativo al número de representantes, el mecanismo de elección y el tamaño de las circunscripciones— ahora cumplen con los parámetros exigidos por la ley. En consecuencia, el Consejo Nacional Electoral (CNE) deberá incluir en la papeleta oficial la pregunta y el estatuto que regirán el eventual proceso constituyente.
No obstante, la Corte enfatizó que su rol no es evaluar la conveniencia política de convocar a una Constituyente ni valorar la idoneidad de las reglas electorales, sino garantizar el respeto a los principios democráticos y a los derechos de los votantes. «Será el pueblo quien decida responsablemente si desea abrir este camino», subrayó el máximo intérprete de la Constitución en un comunicado en el que también advirtió que este tipo de procesos no deben convertirse en «estrategias del poder de turno», sino asumirse como ejercicios de profunda responsabilidad histórica.
La idea de convocar una Asamblea Constituyente no es nueva. Fue una de las promesas centrales de la campaña de Noboa en los comicios de 2025, en los que consiguió ser reelegido para el periodo 2025-2029, tras su primer paso por el poder en 2023, cuando reemplazó a Guillermo Lasso. Si bien, al inicio de su gestión, Noboa había postergado este plan debido a su control de la Asamblea Nacional —donde el correísmo perdió influencia—, el presidente decidió retomarlo luego de choques abiertos con la propia Corte Constitucional.
El presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen (izq.), levantando la mano del presidente reelegido, Daniel Noboa tras colocarle la banda presidencial
Ese pulso institucional se intensificó cuando Noboa intentó convocar el referéndum mediante decreto sin contar con la autorización judicial, lo que llevó al alto tribunal a suspender la iniciativa tras recibir varias demandas de inconstitucionalidad. Posteriormente, el mandatario rectificó y emitió un nuevo decreto, esta vez sometido a los jueces, que finalmente dio paso a la actual convocatoria. Incluso ironizó en redes sociales: «El Foro de la Democracia pedirá que se pregunte al VAR si fue gol», en alusión a los juristas que interpusieron las demandas contra su propuesta.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, confirmó que el organismo ya recibió el dictamen favorable y que avanzará en la preparación de la consulta popular.
De ser aprobada en noviembre, la Asamblea Constituyente estará conformada por 80 representantes: 24 elegidos en una circunscripción nacional única, 50 distribuidos entre las 24 provincias (uno por provincia más un adicional por cada 471.000 habitantes censados) y 6 en representación de las circunscripciones del exterior. El sistema de votación será mediante listas cerradas.
La Asamblea tendrá un plazo de 180 días, prorrogable por 60 más, para elaborar un nuevo texto constitucional. Su instalación deberá producirse dentro de los diez días posteriores a la proclamación de resultados por parte del CNE, y su primera sesión será presidida provisionalmente por los tres asambleístas más votados. Una vez concluido el trabajo, la nueva Constitución tendrá que ser ratificada en otro referéndum por la mayoría simple de los ciudadanos.