Netanyahu, en su discurso ante la ONU
Netanyahu carga contra quienes han reconocido a Palestina en un discurso marcado por el boicot: «En privado me dan las gracias»
En un discurso que ha sido emitido a bombo y platillo en la franja de Gaza, donde el Ejército de Israel ha instalado altavoces en camiones, el primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, ha comparecido en la Asamblea General de la ONU para defender sus intereses. Lo ha hecho de manera presencial, en lugar de la telemática que tuvo que usar Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, como resultado de los deseos de uno de los pocos amigos que le van quedando a Netanyahu, Donald Trump.
Su comparecencia ya ha empezado movida, cuando a su subida a la tarima le ha acompañado una tremenda pitada y el abandono en masa de la mayoría de los presentes en la Asamblea, boicoteando su discurso. «El año pasado me subí a este estrado y mostré un mapa con el eje del terror de Irán, que estaba desarrollando rápidamente un programa de armas nucleares para destruir Israel y amenazar a Estados Unidos. Desde Gaza enviaron oleadas de terroristas de Hamás que cometieron actos inimaginables, también en Líbano, Siria o Yemen», ha comenzado su comparecencia Netanyahu, buscando justificar sus ataques a la gran mayoría de países de la zona, incluyendo el que ayer mismo tuvo lugar en Saná, capital de Yemen.
«La mitad de los líderes hutíes están desaparecidos, también en Gaza, Nasralá en el Líbano fuera, el régimen de Asad en Siria fuera, las milicias de Irak disuadidas y los comandantes de Irán y los científicos de sus bombas, también desaparecidos», ha comentado mientras ha recordado la guerra de los 12 días que tuvo lugar contra la República Islámica de Irán hace unos pocos meses, donde Israel se impuso gracias a la ayuda de Estados Unidos. «Gracias al presidente Trump hemos impedido que Irán desarrolle armas nucleares y eliminamos una amenaza existencial», ha afirmado.
«Los restos de Hamás están en Ciudad de Gaza y tenemos que ganar», ha comentado el primer ministro mientras se señalaba un código QR en el pecho que, según él, llevaba a un enlace «donde se explica por qué tenemos que ganar». Posteriormente, ha recitado el nombre de los 20 rehenes vivos que siguen en la Franja. «Quiero hablarles directamente, no os hemos olvidado, el pueblo de Israel está con vosotros», ha comentado en un discurso paradójico, pues las familias de los mismos llevan semanas de protestas y manifestaciones pidiendo el fin de la ofensiva que él ha iniciado.
«Liberad a los rehenes y deponed las armas», ha dicho el mandatario en un mensaje a Hamás. «Si lo hacéis, viviréis; si no, Israel os encontrará», ha añadido, a la vez que ha repetido su idea de que una autoridad civil controle la Franja.
Netanyahu, durante su discurso
«Israel está luchando por todos ustedes, y quiero contaros un secreto. Muchos de los líderes que nos critican, en privado me dan las gracias. Israel hace el trabajo sucio y Trump lo entiende mejor que nadie», ha comentado, dándole las gracias una vez más al republicano, que ha apoyado siempre sus campañas militares –aunque en las últimas horas ha frenado su plan de asentamientos en Cisjordania–.
«En los últimos dos años, Israel ha librado una guerra en siete frentes. Mientras nosotros luchamos contra terroristas, ustedes luchan contra nosotros con embargos y guerras políticas y jurídicas. Pero Israel no está bajo acusación, sois ustedes», ha comentado en un amenazante discurso promovido por el cada vez mayor reconocimiento del Estado de palestina.
«Se nos acusa de atacar deliberadamente a los civiles, pero es lo contrario. Adoptamos medidas para minimizar las causas civiles», ha afirmado. Sin embargo, ayer mismo, la prensa israelí, concretamente el diario Haaretz, publicó un reportaje donde se confirmaba que la mayoría de los muertos en Gaza son civiles. «Israel ya no se molesta en cuestionar las cifras del Ministerio de Salud de Gaza, que muestran que el número de civiles muertos desde el 7 de octubre es el más alto en cualquier guerra del siglo XXI», afirma el diario. «Se nos acusa de generar hambruna, pero está entrando ayuda en Gaza, casi 3.000 calorías por persona por día. Si no tienen alimentos es porque Hamás los roba», ha insistido, por su parte, el mandatario, en otra frase que genera confusión ya que, si bien es cierto que entran camiones de ayuda en el enclave, numerosas organizaciones han confirmado que ni son suficientes ni llegan a todas las partes.
«En Gaza y en Cisjordania celebraron el 7 de octubre, también el 11 de septiembre. El mensaje que envían quienes reconocen el Estado palestino es que asesinar judíos tiene recompensa. El problema de la solución de dos estados es que los palestinos no creen en ella», ha afirmado el primer ministro. «Están recompensando a fanáticos que perpetraron la masacre del 7 de octubre, no vamos a permitirlo», ha añadido.
Tanques israelíes en Ciudad de Gaza
«El año pasado hubo una votación para oponerse o no a la creación del Estado palestino, y de 120 miembros parlamentarios, solo nueve lo apoyaron. Más del 90 % de los israelíes están en contra», ha afirmado, sin mencionar las tremendas manifestaciones que llevan meses realizándose en el país hebreo.
«El 7 de octubre trataron de extinguirnos. Dos años más tarde, la determinación de Israel es más grande que nunca y nos llevará a un periodo de prosperidad», ha finalizado el mandatario israelí su discurso en una ciudad, Nueva York, a la que ha llegado siguiendo una ruta inusual para no cruzar aquellos países en los que se le juzga por crímenes de guerra.