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Multitudinaria marcha en Lisboa ante "inmigración descontrolada"

Marcha en Lisboa contra la «inmigración descontrolada» (Archivo)EFE

Portugal aprueba una nueva reforma de la Ley de Extranjeros con restricciones a la reagrupación familiar

La reforma ahora deberá volver al presidente Marcelo Rebelo de Sousa, quien decidirá si la sanciona como ley o no

El Parlamento portugués ha aprobado una nueva versión de la reforma de la Ley de Extranjeros, tras meses de debate y ajustes motivados por las observaciones del Tribunal Constitucional. La normativa, impulsada por el Gobierno conservador de Luís Montenegro en colaboración con Chega, busca regular los flujos migratorios y limitar la reagrupación familiar de los inmigrantes, al tiempo que introduce medidas de integración más estrictas.

La votación en la unicameral Asamblea de la República se realizó primero por separado para cada propuesta de los distintos partidos. La mayoría de derecha, integrada por PSD, CDS-PP y Chega, rechazó casi todas las iniciativas de la izquierda —con el Partido Socialista (PS) a la cabeza—, salvo una medida aprobada. Finalmente, el texto final con las alteraciones aceptadas recibió el visto bueno de PSD, CDS-PP, Chega, Iniciativa Liberal y el partido regionalista JPP, y el rechazo unánime de la izquierda.

Chega logró inicialmente imponer un requisito adicional sobre cotización mínima a la Seguridad Social durante cinco años para acceder a subsidios, aunque finalmente se llegó a una fórmula más genérica para garantizar el respaldo del partido ultraderechista.

La reforma mantiene el plazo de dos años de residencia válida en Portugal para que los inmigrantes puedan solicitar la reagrupación familiar y establece limitaciones para conceder visados de trabajo. También introduce nuevos requisitos específicos para nacionales de países de lengua portuguesa, como Brasil.

En cuanto a la reagrupación familiar, la nueva versión incluye excepciones que habían sido reclamadas por el Tribunal Constitucional. La normativa permite ahora que, además de hijos menores de edad y parientes altamente cualificados, se solicite la reagrupación inmediata para familiares discapacitados o dependientes. Las parejas con un hijo en común también podrán reagruparse de manera prioritaria, mientras que las parejas sin hijos podrán acceder a una vía intermedia, la reducción del plazo a un año siempre que se trate de un matrimonio o unión efectiva legal, excluyendo casamientos forzados, polígamos o de menores de edad.

Los conservadores de Luis Montenegro ganan las elecciones en Portugal y Chega sube con fuerza

Luís Montenegro, primer ministro de PortugalEFE

Además, se fortalecen los requisitos de integración que deben cumplir los solicitantes de reagrupación familiar. Ahora se exige formación en lengua portuguesa, así como en cultura y valores constitucionales del país. El incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la no renovación de la autorización de residencia. La ley también contempla «válvulas de escape» para situaciones humanitarias o la existencia de lazos familiares efectivos, cuya valoración final quedará en manos de los tribunales.

El portavoz del Ejecutivo, António Leitão Amaro, defendió la reforma como un paso decisivo para regular la inmigración y garantizar la integración «con humanidad», destacando que la llegada de migrantes se había cuadriplicado en pocos años, muchas veces sin control ni documentación adecuada, poniendo en riesgo la cohesión social.

La reforma ahora deberá volver al presidente Marcelo Rebelo de Sousa, quien decidirá si la sanciona como ley o no. La versión anterior, aprobada en julio con apoyo de Chega, fue enviada al Constitucional por dudas sobre varios puntos, y la corte la rechazó. Con las modificaciones introducidas, el Gobierno confía en que la nueva ley supere cualquier objeción y entre en vigor.

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