Fundado en 1910
Aquilino Cayuela
AnálisisAquilino Cayuela

El Partido Comunista chino afina su 15º Plan Quinquenal en plena guerra comercial con Trump

El mayor miedo del mandatario de China, Xi Jinping, es un colapso al estilo soviético del Partido

El pleno del Partido Comunista Chino

El pleno del Partido Comunista chinoEFE

Entre el 20 y el 30 de octubre, se está celebrando el cuarto pleno del Partido Comunista de China. Este cuarto pleno servirá de referencia para el desarrollo de China y tiene un gran interés global dada la fuerza del régimen comunista como segunda potencia mundial. De este pleno saldrán las propuestas concretas para el 15º Plan Quinquenal.

Un plan quinquenal es un plan de desarrollo nacional que establece los objetivos, las metas y las prioridades de la política económica y social para los próximos cinco años y desde 1953, inspirados en la Unión Soviética el Partido Comunista chino ha publicado 14 planes quinquenales para guiar el desarrollo económico del país.

Las propuestas de este cuarto pleno se transmitirán al Consejo de Asuntos del Estado para orientar la redacción del plan completo, que Pekín publicará una vez que haya sido aprobado por la Asamblea Popular Nacional durante las dos sesiones de marzo de 2026.

El presidente de China, Xi Jinping, parece ahora más reacio a asumir riesgos que hace cinco años porque percibe su entorno exterior de una manera mucho más sombría, ya que la política de su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha intensificado la incertidumbre mundial y los riesgos económicos.

En un simposio sobre el 15º Plan Quinquenal, una previa al actual pleno, organizado en Shanghái el pasado 30 de abril de este 2025 con líderes locales seleccionados, Xi declaró que el Partido «debe evaluar de forma proactiva el impacto de los cambios en la situación internacional sobre China y ajustar y optimizar nuestra estructura económica en consecuencia».

El 10 de septiembre, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (CPAN), destacaba que «en comparación con los anteriores periodos de planes quinquenales, la característica más destacada del «15º Plan Quinquenal es la incertidumbre externa».

Xi, como hijo del líder revolucionario Xi Zhongxun, de la primera generación de dirigentes chinos, su mayor temor es un colapso al estilo soviético del partido. Cuando Xi asumió el poder, se enfrentó a una corrupción enorme, a una decadencia institucional y a un sentimiento omnipresente de crisis moral. La lucha contra la corrupción apartó a sus rivales y, según él, preservó su «sueño chino».

El anterior, el 14º Plan Quinquenal, también coincidió con la elección de Donald Trump, algo que había transformado radicalmente la política china de Washington, situando la relación económica entre ambos estados en un régimen de competencia estratégica, con aranceles, sanciones y controles a la exportación que amenazaban el crecimiento chino.

La pandemia de la Covid-19 también golpeó, por entonces, la economía mundial y exacerbó las tensiones entre Estados Unidos y China. En este contexto, Xi afirma la necesidad de «prevenir y desactivar los riesgos y peligros ocultos» y «responder activamente a los choques y desafíos causados por los cambios en el entorno externo».

El Diario del Pueblo, portavoz del PCCh, describe a China como un «portaaviones económico» resistente a los aranceles y los controles a la exportación gracias a sus avances tecnológicos.

Durante un simposio en abril, el propio Xi destacó que, durante el 15º Plan Quinquenal, el Partido debería «conceder una mayor importancia estratégica al desarrollo de nuevas fuerzas productivas de alta tecnología en función de las condiciones locales», lo que hace referencia a la innovación impulsada por los avances tecnológicos, la reasignación de factores y la modernización industrial, cuya «medida fundamental» es un «aumento significativo de la productividad total de los factores (PTF)».

El auge tecnológico chino no se traduce necesariamente en un aumento de la PTF

Sin embargo, según el método adoptado para el cálculo del PIB, el auge tecnológico chino no se traduce necesariamente en un aumento de la PTF.

Como vemos el estímulo de la productividad es la mejor esperanza de Xi para impulsar su proyecto de renovación nacional en un contexto de declive demográfico, de desaceleración del crecimiento y de posible aislamiento tecnológico con respecto a Occidente.

El Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional ha solicitado la creación de un «sistema de indicadores de productividad total de los factores» con el fin de orientar las inversiones hacia actividades productivas para la PTF.

El cuarto pleno podría revelar más detalles sobre cómo Pekín prevé estimular la innovación y reducir al mismo tiempo el exceso de producción.

El énfasis de Xi en promover nuevas fuerzas productivas de alta tecnología «en función de las condiciones locales» refleja su temor de que las inversiones y subvenciones destinadas a estimular la innovación hayan alimentado la «involución», una sobreproducción que erosiona los precios, los beneficios, las inversiones, los ingresos fiscales y el crecimiento.

Del 30 de septiembre al 7 de octubre, en el Diario del Pueblo se han publicado ocho editoriales, como preludio oficial del cuarto pleno, y en estas se reconocía que «la oferta es más fuerte que la demanda, con una dinámica endógena insuficiente para el crecimiento del consumo».

Xi es muy consciente de esta situación y, además, la caída del valor de los bienes inmuebles ha erosionado el patrimonio de los hogares y frenado el consumo, las empresas se enfrentan a una demanda débil y las inversiones privadas son moderadas. Por eso, el 15º Plan Quinquenal debería promover varios programas de reformas estructurales.

En materia de consumo, en el desarrollo del sector de los servicios, algunos antiguos responsables reclaman objetivos explícitos para la activación del consumo. Por lo tanto, los objetivos de crecimiento podrían ser el punto principal para tener en cuenta durante el desarrollo de este pleno.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas