La escalada militar entre Tailandia y Camboya ha vuelto tras quedar congelado el acuerdo de paz
Se derrumba el acuerdo de paz apadrinado por Donald Trump entre Tailandia y Camboya hace menos de un mes
No ha pasado ni un mes y todo parece venirse abajo. La paz suscrita el pasado 26 de octubre entre Camboya y Tailandia ha quedado sin efecto. El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, suspendió este lunes temporalmente el acuerdo suscrito con su homólogo camboyano, Hun Manet, ante el presidente estadounidense, Donald Trump. De nuevo, el motivo son las minas antipersonas sembradas en la frontera.
«Todas las acciones que hemos estado llevando a cabo –en el marco del acuerdo de paz– se considerarán en pausa hasta que se obtenga una mayor claridad. He informado al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Asuntos Exteriores que deben actuar únicamente de acuerdo con los intereses de Tailandia», dijo hoy el mandatario ante los medios en la sede de la Policía tailandesa.
El anuncio de Anutin se produjo después de que el Ejército de Tailandia informara de que cuatro soldados resultaron heridos este lunes por la explosión de una mina antipersona en Sisaket, provincia colindante con Camboya.
El incidente de este lunes se suma a una serie de episodios de la misma índole que sucedieron al enfrentamiento armado que los dos países vecinos mantuvieron en julio durante cinco días y por el que perdieron la vida alrededor de medio centenar de personas.
«Mientras esta amenaza persista, no podremos adoptar medidas más allá de las que ya se han tomado. Por lo tanto, todas las acciones adicionales deben suspenderse», remarcó el primer ministro tailandés, antes de añadir que el Ministerio de Defensa y el Ejército brindarán próximamente más detalles sobre la decisión.
Ni un mes de paz
Anutin y Hun Manet firmaron el pasado 26 de octubre un acuerdo de paz con Trump –que ya medió en el momento de mayor intensidad del enfrentamiento armado– como testigo, durante la cumbre de líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Kuala Lumpur.
«Es un acuerdo histórico para acabar el conflicto militar entre Camboya y Tailandia», dijo entonces el presidente estadounidense.
El acuerdo de Kuala Lumpur llegó tras meses de frágil tregua entre Tailandia y Camboya, que en julio ya sellaron un alto el fuego en la misma ciudad malasia, tras cinco días de hostilidades.
No obstante, el verdadero alcance del acuerdo de Malasia –que incluye el cese de hostilidades, el compromiso de ambas partes con permitir observadores regionales en la zona en conflicto, y la liberación de 18 prisioneros de guerra camboyanos– fue puesto en duda, al no profundizar en las causas de la disputa.
Bangkok y Nom Pen comparten alrededor de 820 kilómetros de frontera, que fue cartografiada por Francia en 1907, cuando Camboya era su colonia, y mantienen una histórica disputa territorial por la soberanía de algunos territorios.