Sergei Lavrov, ministro de relaciones Exteriores de Rusia
El Kremlin asegura que «todo va bien» con el canciller Lavrov, tras rumores por su misteriosa ausencia
Algunos plantean la hipótesis de una caída en desgracia tras su reciente fracaso a la hora de llegar a un acuerdo sobre las modalidades de la cumbre Putin-Trump en Budapest
El Kremlin aseguró el lunes que «todo va bien» con Serguéi Lavrov, quien «sigue trabajando activamente», después de que su prolongada ausencia de la esfera pública alimentara rumores sobre una posible caída en desgracia ante el presidente Vladimir Putin.
Las especulaciones sobre Lavrov abundan en los medios extranjeros, ya que su última aparición pública se remonta a finales de octubre.
Algunos plantean la hipótesis de una caída en desgracia tras su reciente fracaso a la hora de llegar a un acuerdo con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, sobre las modalidades de la cumbre Putin-Trump en Budapest, aplazada indefinidamente.
Estos últimos días, solo se publicaron declaraciones escritas o entrevistas en vídeo de Lavrov en la página web del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, y su portavoz, María Zajárova, no hizo ningún anuncio sobre su agenda pública durante su rueda de prensa semanal el pasado viernes.
«Serguéi Viktorovich [Lavrov] sigue trabajando, trabajando activamente», afirmó por su parte el lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa diaria en la que participa la AFP.
«Todo va bien», aseguró y calificó de «absolutamente falsas» las especulaciones sobre Lavrov. «Cuando tenga lugar el próximo acto público, entonces verán al ministro», añadió Peskov ante la insistencia de los reporteros.
Es la segunda vez que el portavoz del Kremlin tiene que salir al paso de las especulaciones sobre una inminente destitución de Lavrov, de 75 años.
El presidente estadounidense, Donald Trump, que prometió poner fin rápidamente al conflicto entre Rusia y Ucrania a su regreso a la Casa Blanca, aplazó indefinidamente a finales de octubre un proyecto de encuentro con su homólogo ruso, alegando no querer mantener conversaciones «para nada».
Estados Unidos impuso al día siguiente nuevas sanciones sobre los hidrocarburos rusos.
La declaración de Trump se produjo pocas horas después de una conversación entre Lavrov y Marco Rubio, encargados de discutir los detalles de dicha cumbre.
La prensa asegura que Lavrov se mostró «totalmente intransigente» en dicha conversación con Rubio, lo que confirmó el propio ministro poco después en rueda de prensa al rechazar un posible cese de las hostilidades en Ucrania y criticar a Trump por darle la espalda a lo supuestamente consensuado en la cumbre de mediados de agosto en Alaska.