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Rayo de hierro, Or Eitan o Iron Beam: el laser israelí que cambia la economía de guerra y el poder regional

El programa de energía dirigida se basa en generar un haz de luz de alta potencia, que puede «quemar» o dañar la estructura de una amenaza aérea –dron, cohete, mortero– sin necesidad de lanzar un interceptor físico que explote contra el blanco

Iron beam, Or Eitan o Rayo de hierroRR SS

En Medio Oriente la tecnología ha evolucionado a gran velocidad en los últimos años. Uno de los desarrollos claves es el láser defensivo de Israel. Este sistema, llamado Iron Beam (Or Eitan en hebreo), representa un cambio en la organización de toda la defensa.

Fuentes de Inteligencia, consultadas por El Debate, observan: «Hasta que Irán no tenga un régimen normal, la situación será muy peligrosa. Ellos recibieron un duro golpe en la Guerra de los 12 Días, pero no actúan con la misma lógica que nosotros. Su país está tocando fondo, la dictadura islámica es cada día más odiada y ellos siguen soñando con destruirnos. Por eso, mientras más ventaja les saquemos, más seguros estamos. Nosotros y la misma Europa, que parece no entender la realidad, salvo Alemania».

Iron Dome, Honda de David y Arrow

Israel es pionero en programas de defensa aérea, mediante los sistemas Iron Dome, que intercepta cohetes de corto alcance, Honda de David y Arrow para amenazas mayores. Sin embargo, los interceptores son caros, el volumen de amenazas aumenta y los adversarios también innovan.

En este contexto surgió Or Eitan, un sistema basado en energía dirigida –un haz láser de alta potencia–, desarrollado por la empresa Rafael en cooperación con Elbit Systems, que trabajan para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

En su etapa inicial se orienta a interceptar amenazas de corto alcance –drones, cohetes, morteros– dentro de un radio de diez kilómetros.

El sistema no está pensado para reemplazar a los demás, sino para complementarlos. En palabras oficiales, «añade otra capa de defensa y reduce los costos».

Fase operativa

Un artículo del Wall Street Journal (WSJ) afirmó que «el laser se está usando ya operativamente e Israel anunció su éxito en la destrucción de drones». El 17 de septiembre de 2025, el Jerusalem Post confirmó que ya era «completamente operacional para destruir misiles junto con drones». En resumen: Israel tiene ahora un sistema en fase operativa, que implica un salto cualitativo enorme en su esquema defensivo, y ninguna potencia alcanza este nivel.

El programa de energía dirigida se basa en generar un haz de luz de alta potencia, que puede «quemar» o dañar la estructura de una amenaza aérea –dron, cohete, mortero– sin necesidad de lanzar un interceptor físico que explote contra el blanco. Esto implica mayor velocidad, menor costo por lanzamiento y munición virtualmente ilimitada.

Posee un sistema de orientación avanzado que le brinda alta precisión para neutralizar rápidamente las amenazas. Iron Beam es único en su potencia, 100 kilovatios, lo que refleja la fuerza del rayo. Cuanto más poderoso sea el rayo, más amenazas puede enfrentar.

En materia de costos, el lanzamiento de un interceptor de cohetes convencional vale decenas de miles de dólares, mientras que el uso de un láser se describe como «tan barato como encender la luz».

Láseres aéreos que podrían interceptar misiles hipersónicos

Las empresas israelíes trabajan ya en versiones más sofisticadas, como láseres aéreos que podrían interceptar misiles hipersónicos, lo que abre el camino de otro avance sustancial. Según las FDI «el sistema interceptó 40 drones lanzados por Hezbolá» durante el reciente conflicto. Esto no sólo demuestra su operatividad, sino también la urgencia de contrarrestar nuevas formas de ataque (drones, municiones pequeñas, saturación de amenazas).

Rayos láser y microondas militar

Cada uso de láser es mucho más barato que un misil interceptor. El haz láser impacta casi instantáneamente, lo que es crítico contra objetivos muy rápidos o múltiples ataques simultáneos. Los sistemas convencionales pueden quedar abrumados si demasiados drones o cohetes llegan a la vez.

Un láser puede, en teoría, mantener fuego continuo –mientras tenga energía– sin necesidad de recargar «munición». Brinda una poderosa protección contra una variedad de amenazas. Es un sistema láser terrestre para la defensa contra amenazas aéreas. Mientras, Iron Dome es un sistema de intercepción para amenazas de cohetes de hasta 40 kilómetros de alcance, Iron Beam está diseñado como un sistema complementario para un alcance de hasta diez kilómetros a través de un potente rayo láser de 100 kilovatios. Se necesitarán así menos interceptores físicos.

Corea del sur

Corea del Sur comenzó la producción en serie de su equipo láser Block I; tiene un alcance más corto (3 kilómetros) y una potencia mucho más débil (20 kilovatios). Según Yehoshua Kalisky, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), «una desventaja del láser es que la atmósfera absorbe alrededor del 30 % de él, por lo que desde un rango de cinco a ocho kilómetros. Su efectividad disminuye».

El futuro de la defensa aérea parece estar en el campo de las microondas, junto con el láser. Han sido desarrollados en la Fuerza Aérea y la Armada de Estados Unidos. Estos medios de ataque electromagnéticos no cinéticos neutralizan los componentes electrónicos críticos para los medios de ataque del enemigo, utilizando microondas. «El microondas militar aún se encuentra en etapa de desarrollo, pero su gran ventaja es que el microbeam (a diferencia del láser) puede atacar más objetivos», explica Kalisky. «Es más efectivo para componentes electrónicos y ópticos, y menos para un misil balístico».

Al integrar el rayo a las demás capas, Israel puede optimizar su defensa y reforzar puntos débiles. La capacidad disuasiva se refuerza, pues mostrar que existe algo nuevo siempre influye en los cálculos del enemigo. En un entorno donde Irán planifica el uso de drones, misiles pequeños, morteros o ataques masivos, tener un sistema rápido, barato y eficaz marca la diferencia. Un artículo del WSJ señalo que «Israel se prepara para un ataque coordinado desde Irán y quizás otros grupos terroristas, lo que requiere una defensa en múltiples capas».

Ya se trabaja en escalar el sistema para rangos superiores, mayor potencia, capacidad aérea o marítima. Se ensaya en láseres montados en aviones para interceptar misiles hipersónicos. La introducción del Iron Beam marca un hito tecnológico. Al lograr una capacidad operativa real de defensa láser, Israel se posiciona en la vanguardia de lo que muchos consideran «la siguiente frontera» de la guerra aérea.

Para los civiles israelíes, podría crear una mayor sensación de seguridad, menor dependencia de refugios y un ahorro de costos para el Estado. Por otro lado, para los adversarios, cambia los cálculos: lanzar una gran cantidad de drones o cohetes pequeños podría ya no ser tan efectivo. Para Israel, es una apuesta a consolidar su superioridad aérea.