Bola Ahmed Tinubu, presidente de Nigeria
El presidente de Nigeria declara una «emergencia de seguridad nacional» debido a la ola de secuestros
Bola Ahmed Tinubu anunció que la Policía «reclutará 20.000 agentes adicionales, lo que eleva el total a 50.000»
El presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, declaró este miércoles una «emergencia de seguridad nacional» por la ola de secuestros masivos, incluido el rapto de 303 alumnos y doce profesores de una escuela en el estado de Níger (centro-oeste), que ha sacudido al país africano desde la semana pasada.
«Hoy, en vista de la creciente situación en materia de seguridad, he decidido declarar una emergencia de seguridad nacional y ordenar un reclutamiento adicional en las Fuerzas Armadas», afirmó Tinubu en un comunicado.
La Policía, precisó, «reclutará 20.000 agentes adicionales, lo que eleva el total a 50.000».
El presidente también ordenó «desplegar de inmediato a todos los guardias forestales ya entrenados para eliminar a los terroristas y bandidos que acechan en nuestros bosques» para que haya «más escondites para los agentes del mal».
«Estos tiempos exigen la colaboración de todos. Como nigerianos, todos debemos involucrarnos en la seguridad de nuestra nación», aseveró el jefe del Estado.
Además, el mandatario se solidarizó con «las familias que han perdido a sus seres queridos en los recientes ataques contra objetivos vulnerables» en varios estados del país.
Tinubu decretó la emergencia nacional después de que la Policía confirmara este martes que al menos diez personas fueron secuestradas por hombres armados en el pueblo de Isapa, en el estado de Kwara (oeste), cerca de la localidad Ekuru, donde 38 feligreses fueron raptados la pasada semana, aunque fueron liberados la noche del domingo.
Asimismo, el Gobierno nigeriano confirmó este martes que las 24 niñas que permanecían secuestradas tras el ataque de hombres armados en la madrugada del pasado 17 de noviembre contra un internado en el estado de Kebbi (noroeste), han recuperado la libertad.
El pasado viernes, 303 estudiantes y doce profesores fueron secuestrados por hombres armados en la Escuela Católica de Secundaria St. Mary’s, en el estado de Níger, si bien cincuenta alumnos lograron huir posteriormente.