El presidente estadounidense, Donald Trump, en una de las fiestas de Epstein
Nuevas fotos del caso Epstein: la «pesadilla» de Trump, según el análisis de Carmen de Carlos
- Se publican nuevas imágenes del caso Epstein que muestran a Trump, Clinton o el expríncipe Andrés con el pederasta
- Las imágenes no muestran delitos, pero sí reabren un escándalo que Trump prometió esclarecer y que hoy vuelve a pasarle factura política
La redactora jefe de Internacional de El Debate, Carmen de Carlos, ha analizado en un vídeo la nueva entrega de imágenes vinculadas al caso Epstein que vuelve a situar en el centro de la polémica al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según explica, el líder estadounidense se ha despertado con la publicación de 19 nuevas fotografías en las que aparece junto a Jeffrey Epstein, en un contexto que vuelve a ser utilizado por el Partido Demócrata para exigir la desclasificación de las 95.000 imágenes aún no publicadas.
Es así como Carmen de Carlos recuerda que Trump declaró esos archivos el pasado mes de noviembre, aunque el proceso requiere tiempo debido a que algunas imágenes podrían afectar a la «seguridad nacional». En esta nueva tanda aparecen también otras figuras conocidas como el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, el cineasta Woody Allen o el ex príncipe Andrés de Inglaterra, todos ellos relacionados visualmente con el entorno de Epstein.
Según destaca de Carlos, las fotografías que se han hecho públicas no muestran abusos ni relaciones con menores de edad. Todas las personas que aparecen son adultas, aunque el ambiente que reflejan es el de una fiesta con un tono claramente escabroso, más cercano a una orgía. Aun sin delito aparente, las imágenes dañan la imagen pública del presidente estadounidense.
El mayor problema para el Gobierno de Trump, según el análisis de Carmen de Carlos, es el componente político. El presidente convirtió la transparencia del caso Epstein en una promesa de campaña, asegurando que iba a «liberar ya todos estos archivos». Sin embargo, una vez en la Casa Blanca, tuvo que dar marcha atrás hasta que su propio entorno le presionó para avanzar. Por ahora, las imágenes publicadas —entre ellas preservativos con la cara de Trump y el lema «soy enorme»— no prueban delitos, pero mantienen abierto un escándalo que sigue sumando capítulos.