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Las protestas de la conocida como generación Z de Marruecos suman ya su quinta noche consecutivaAFP

Acusan a Marruecos de cometer abusos «horribles» contra los detenidos en las protestas de la generación Z

Marruecos vuelve a estar bajo el foco de la prensa internacional por la dura respuesta de sus fuerzas de seguridad frente al movimiento juvenil conocido como GenZ212, una protesta social impulsada por los jóvenes que ha sacudido varias ciudades del país en los últimos meses. A escasos días de acoger la Copa Africana de Naciones, las organizaciones de derechos humanos han denunciado abusos «horribles» contra los manifestantes detenidos, según recoge este jueves el periódico británico The Guardian.

El movimiento GenZ212 –denominado así por el prefijo telefónico internacional de Marruecos– surgió a finales de septiembre como una movilización espontánea y descentralizada, articulada principalmente a través de redes sociales. Jóvenes de ciudades como Rabat, Casablanca, Marrakech o Agadir salieron a la calle para denunciar el deterioro de los servicios públicos, la falta de oportunidades laborales y la corrupción, en un contexto de creciente frustración social.

Organizaciones como la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) denunciaron que decenas de manifestantes fueron detenidos durante las protestas y sometidos a malos tratos durante su arresto y custodia policial. Familiares y abogados han relatado a The Guardian palizas, privación de comida y agua, insultos y presiones para firmar declaraciones sin asistencia legal. Además, algunos detenidos habrían sufrido lesiones graves, como la pérdida de piezas dentales tras las agresiones, mientras otros permanecieron incomunicados durante días.

Las denuncias incluyeron también episodios de acoso y humillaciones contra mujeres detenidas. Activistas feministas han alertado de comportamientos degradantes y comentarios sexuales por parte de agentes durante los interrogatorios. En algunos puntos del país, la represión policial se saldó incluso con tres víctimas mortales, aunque las autoridades sostienen que los agentes actuaron en defensa propia ante disturbios violentos.

El Gobierno marroquí ha rechazado estas acusaciones y defiende que las fuerzas de seguridad actuaron conforme a la ley. Según la versión oficial, todos los arrestos respondieron a actos violentos y los detenidos cuentan con garantías procesales. Sin embargo, esta explicación contrasta con los testimonios recogidos por varios medios internacionales y asociaciones de derechos humanos, que hablan de detenciones arbitrarias, juicios acelerados y condenas desproporcionadas.

Tras varias semanas de aparente calma, el movimiento juvenil ha reaparecido tímidamente en las calles de Marruecos el pasado 10 de diciembre, coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos. En pequeñas concentraciones, los manifestantes exigieron la liberación de miles de personas perseguidas judicialmente por su participación en las protestas y denunciaron la situación de quienes permanecen en prisión. Aunque el número de participantes fue reducido, el regreso de estas protestas pone de manifiesto que el malestar social entre la juventud marroquí sigue latente.