Fundado en 1910
Miembros de las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante mientras otros se pelean durante una manifestación liderada por jóvenes en Rabat

Miembros de las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante mientras otros se pelean durante una manifestación liderada por jóvenes en RabatAFP

Las protestas juveniles en Marruecos se cobran su primeras tres muertes mientras que se vuelven más violentas

La manifestaciones convocadas por la generación Z se propagan por todo el país y ya suman su quinta jornada consecutiva

Las protestas de la conocida como generación Z de Marruecos suman ya su quinta noche consecutiva y se han propagado a otras ciudades como Inezgane (sur), Ait Amira (sur), Beni Mellal (centro), Témara (17 kilómetros de Rabat) u Oujda, en el norte, entre otras. Estas protestas, lejos de ser pacíficas como venían siendo durante los últimos cuatro días, se han ido tornando cada vez más violentas las fuerzas del orden arremetieron contra los manifestantes e, incluso, en algunos vídeos que se han hecho virales en redes sociales se ve cómo un coche de Policía atropella a algunos de ellos.

Los jóvenes respondieron arrojando piedras, quemando contenedores o asaltando comisarías. Esta madrugada tres personas fallecieron y otras resultaron heridas este en el poblado de Leqliaa, en el sur de Marruecos, y otras resultaron heridas durante un intento de asalto a un puesto de la Gendarmería Real. Las autoridades marroquíes se justifican en que «se vieron obligados a usar sus armas de servicio en legítima defensa para repeler un ataque y asalto a una comisaría de la Gendarmería Real».

En ciudades representativas como Casablanca, donde bloquearon una autopista, o Marrakech, donde también tiraron pedruscos, los jóvenes han seguido saliendo a las calles para exigir una mayor inversión en servicios tan básicos como la sanidad o la educación. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) eleva ya a unos 400 los arrestados desde el fin de semana; en su mayoría se trata de detenciones preventivas, ya que hasta la noche del martes no se habían registrado disturbios. Según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio del Interior marroquí -que hasta ahora no ha querido dar cifras oficiales sobre los arrestados- al menos 263 agentes de las fuerzas del orden y 23 civiles resultaron heridos de diversa gravedad por los disturbios que se produjeron en la noche del martes al miércoles y, además, más de 142 vehículos de las fuerzas del orden y 20 coches particulares fueron destrozados e incendiados.

En la capital, la concurrencia a estas convocatorias ha ido disminuyendo con el paso de los días y el consiguiente aumento de la presencia policial. Pero, sin ir más lejos, este miércoles, en los Juzgados de Primera Instancia, un grupo de estos jóvenes —no se sabe el número exacto— pasó ante el juez para dar declaración. En las calles se siente una extraña calma tensa, ya que las manifestaciones se convocan en el último momento a través de redes sociales, principalmente por un canal de Discord, y de forma anónima para que los antidisturbios no tengan tanto tiempo para desplazarse ni identificarles. Este miércoles el anuncio de dónde y cuándo sería la concentración en la capital llegó sobre las 4 de la tarde, tan solo dos horas antes de la hora de quedada y los puntos escogidos fueron el barrio de Takaddoum y el centro comercial Arribat Center.

Miembros de las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante mientras otros se pelean durante una manifestación liderada por jóvenes en Rabat

Miembros de las fuerzas de seguridad detienen a un manifestante mientras otros se pelean durante una manifestación liderada por jóvenes en RabatAFP

A las seis de la tarde, en el humilde vecindario de Takaddoum se veían un continuo trasiego de coches de policías, así como una mayor presencia de fuerzas de seguridad. También se montaron controles en las carreteras, para vigilar la entrada y salida de los vehículos. Este blindaje y la brutal represión del día anterior vista en otras ciudades ha provocado que muchos jóvenes de la capital hayan optado por no acudir a la llamada.

Aunque sí se propagaron en Salé, cerca de Rabat, donde los grupos de jóvenes lanzaron, mayormente encapuchados, lanzaron piedras, quemaron contenedores o saquearon comercias. Tánger vivió imágenes parecidas durante la noche. Con todo, los rabatíes comentan las últimas informaciones sobre las protestas y reconocen su legitimidad. La capital está entera patas arriba, repleta de andamios que anuncian la construcción de nuevos pisos de lujo, cuyos precios son prohibitivos para la mayoría de los locales.

Las protestas de la conocida como generación Z de Marruecos suman ya su quinta noche consecutiva

Las protestas de la conocida como generación Z de Marruecos suman ya su quinta noche consecutivaAFP

Marruecos ha invertido exorbitantes sumas de dinero en la construcción de megainfraestructuras, como el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, destinado principalmente para acoger el Mundial de Fútbol 2030, pero también la Copa Africana de Naciones (AFCON), que comenzará el 21 de diciembre de 2025. Sin embargo, la generación Z —aquellos que comprenden las edades de entre 13 y 28 años— no ve cómo estas inversiones pueden ayudar a su futuro, sobre todo teniendo en cuenta que la juventud marroquí roza un desempleo de en torno al 40 %. «La sanidad y la educación públicas en Marruecos no funcionan», denuncia Amina, 25 años, quien no quiere dar su apellido. La joven, aunque no ha participado en las protestas, entiende y apoya su objetivo.

Las manifestaciones juveniles en Marruecos se propagan por el país y se vuelven cada vez más violentas

Las manifestaciones juveniles en Marruecos se propagan por el país y se vuelven cada vez más violentasAFP

Incluso aquellos que no pertenecen a esa generación avalan estas reivindicaciones. Malika, que vive a las afueras de Rabat y no quiere decir su edad —más de 50—, explica a EL Debate que la sanidad pública es completamente «decadente» y que aquellos que pueden permitírselo optan por la privada, donde, además, se están yendo la mayoría de los profesionales porque ofrece mejores condiciones. Pero en Marruecos no todo el mundo puede permitirse un seguro o una escuela privados. «Sin educación y sin sanidad no tenemos futuro», lamenta esta mujer, mientras que un hombre de su misma edad asiente con la cabeza.

Ahora, las generaciones mayores confían en los jóvenes para forzar los cambios que ellos no lograron. Parece que, por ahora, han logrado torcer el brazo del Gobierno de coalición marroquí, formado por la Reagrupación Nacional de los Independientes (RNI), el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) e Istiqlal. Ya tendieron este martes la mano a los manifestantes y se mostraron dispuestos a dialogar: «Tras analizar las diversas manifestaciones juveniles en espacios electrónicos y públicos, el Gobierno reafirma su buena escucha y comprensión de las demandas sociales, así como su disposición a una respuesta positiva y responsable», anunciaron a través de un comunicado conjunto. A pesar de ello, los jóvenes siguen manifestándose.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas