La gente visita la tumba de un soldado ucraniano caído, en Leópolis
Elecciones en Ucrania y una zona desmilitarizada: Zelenski revela los 20 puntos del plan de paz con Rusia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaba empeñado en anunciar el acuerdo de paz para poner fin a la invasión rusa de Ucrania en Navidad. El tiempo se agota mientras que las negociaciones con las delegaciones rusas y ucranianas se sucedieron de manera ininterrumpida durante toda la semana pasada. El equipo del presidente Volodimir Zelenski voló desde el estado de Florida a Kiev el lunes y presentó de manera inmediata al mandatario los avances de los últimos días con los negociadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner. El plan de paz, como ya había adelantado Zelenski, ha quedado reducido a 20 puntos de los 28 iniciales.
En un día tan marcado como es la víspera de Nochebuena, y para tratar de cumplir los deseos de Trump, el presidente ucraniano se ha mostrado abierto a convocar elecciones una vez que se firme el acuerdo de paz con Rusia –una de las exigencias del autócrata ruso, Vladimir Putin– para poner fin a la invasión, que va camino de cumplir los cuatro años. Asimismo, Zelenski, en una rueda de prensa este miércoles, ha adelantado que también estaría dispuesto a retirar a sus tropas de las zonas de la región oriental de Donetsk aún bajo su control y convertirlas en una zona desmilitarizada. Sin embargo, existen otros puntos en los que Kiev y Washington siguen sin estar de acuerdo, como es precisamente la cuestión territorial.
«Ahora estoy listo para discutir el borrador del documento de 20 puntos, un documento llamado marco, el documento básico sobre el fin de la guerra, un documento político entre nosotros, Estados Unidos, Europa y Rusia», ha aseverado el presidente ucraniano, según recoge la agencia de noticias Ukrinform. A pesar de que se trata de un documento preliminar y podría sufrir modificaciones –se espera que el Kremlin responda a la propuesta este miércoles–, Zelenski ha insistido en que «refleja en gran medida la postura conjunta ucraniano-estadounidense». Así, ha repasado punto por punto los compromisos del acuerdo de paz, que deberá ser ratificado por el Parlamento ucraniano y sometido a un referendo nacional.
La hoja de ruta subraya, ante todo, la soberanía de Ucrania. «Declaramos que Ucrania es un Estado soberano, y todos los signatarios del acuerdo lo confirman con sus firmas», se puede leer en el documento. En este sentido, en un segundo párrafo, las partes firmantes se comprometen a un acuerdo de no agresión «completo e irrefutable». Asimismo, se plantea la creación de un mecanismo de vigilancia para controlar la línea de contacto mediante el monitoreo espacial no tripulado y garantizar la alerta temprana de violaciones y resolver conflictos. El punto 3 certifica que Ucrania recibirá «sólidas garantías de seguridad».
Volodimir Zelenski, este martes en Kiev con el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa de Ucrania, Rustem Umérov, y el jefe del Estado Mayor ucraniano, Andrí Gnátov
Zelenski ya adelantó que había llegado a acuerdos de manera paralela tanto con sus aliados europeos como con Estados Unidos para que, en caso de una nueva agresión rusa, Kiev pudiera pedir la intervención de estos a través de un mecanismo similar al Artículo 5 del Tratado de la OTAN. Además, sobre la pertenencia de su país a la Alianza Atlántica, el ucraniano ha insistido en que «será la OTAN quien decide si desea o no acoger a Ucrania entre sus miembros». «Nuestra decisión está tomada. Hemos renunciado a modificar la Constitución ucraniana para escribir en ella que el país no se unirá a la OTA», ha aclarado. El nuevo acuerdo de paz no plantea una drástica reducción del número de efectivos de las Fuerzas Armadas del país invadido, que se mantendrán en 800.000 en tiempos de paz, y garantiza la entrada de Ucrania en la Unión Europea.
El documento aborda la reconstrucción de Ucrania y, para ello, se crearán varios fondos con el objetivo de alcanzar los 800.000 millones de dólares mediante capital, subvenciones, deuda y contribuciones del sector privado. Por su parte, Kiev debe reafirmar su compromiso de seguir siendo un Estado libre de armas nucleares, de conformidad con el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, y ambos países –tanto Rusia como Ucrania– se comprometen a implementar programas educativos en las escuelas y en toda la sociedad que promuevan la comprensión y la tolerancia de las minorías. Entre los puntos más polémicos destaca la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, que finalmente será operada de manera conjunta por Estados Unidos, Ucrania y Rusia.
Aunque, como ha aclarado Zelenski, esto aún se está debatiendo, ya que Kiev se niega a hacer negocios directamente con Moscú. En cuanto a la cuestión territorial, aún se mantienen los desencuentros y se discuten dos posibles escenarios. Una posibilidad sería congelar la línea de frente actual en las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, que Putin se quiere anexionar, y pasaría a ser controlada por fuerzas internacionales, o la implementación de una zona económica libre en el Donbás, que implicaría la desmilitarización de la zona. Una vez que todas las partes acepten este acuerdo, entrará en vigor de inmediato un alto el fuego total. Ahora, la pelota vuelve a estar en el tejado del Kremlin.