Roberts Zile, vicepresidente del Parlamento Europeo
Entrevista Roberts Zīle, vicepresidente del Parlamento Europeo
«Durante la II Guerra Mundial, sin la UE ni la OTAN, muchos de nuestros familiares dieron su vida por la libertad de otro país»
La invasión rusa de Ucrania, que va ya camino de cumplir los cuatro años, ha dejado en evidencia –por si quedaba alguna duda– las ansias expansionistas del inquilino del Kremlin, Vladimir Putin. Muchas son las capitales europeas que advierten de que un conflicto abierto con Moscú es ya más que una posibilidad e, incluso, se atreven a poner fecha, antes de 2030. Roberts Zīle, vicepresidente del Parlamento Europeo y de la familia del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeo (ECR, por sus siglas en inglés), es ponente de la iniciativa de movilidad militar en la UE y advierte, en una entrevista con El Debate, que el Viejo Continente ya libra una guerra híbrida contra su vecino.
Ante este escenario, la Unión Europea ha tomado conciencia de que debe reforzar su seguridad común y ha propuesto, para ello, crear un «Schengen militar», así como fomentar la transformación de la industria de defensa. Zīle, junto con el eurodiputado Petras Auštrevičius (Renew), fueron los encargados de presentar el pasado martes en Estrasburgo las principales líneas del plan de movilidad militar para, principalmente, agilizar los trámites burocráticos en el traslado de tropas por los distintos Estados miembros.
La propuesta fue aprobada por una amplia mayoría al día siguiente por la Eurocámara. «En la actualidad, existen demasiados obstáculos para la movilidad militar que podrían resolverse rápidamente sin necesidad de una gran inversión financiera. La movilidad militar se ha vuelto aún más urgente a la luz de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. No hay tiempo que perder: debemos mantener nuestro impulso y aprovechar las oportunidades que se nos presentan», insistió Zīle, antes de que los eurodiputados se dispusieran a emitir su voto.
–¿Por qué se plantea ahora la Unión Europea este «Schengen militar»?
–Las cuestiones administrativas y procedimentales de la movilidad militar se han destacado en diversas comunicaciones de la Comisión a lo largo de la última década. Se pueden consultar los libros blancos, hojas de ruta, propuestas y comunicaciones conjuntas de la Comisión, el Parlamento Europeo, diversas agencias de la UE y la sociedad civil.
Lamentablemente, aunque este tema se ha identificado y debatido en profundidad durante más de una década, solo recientemente ha recibido la atención que merece, no solo debido a la guerra de agresión de Rusia en Ucrania, sino porque la actual situación geopolítica exige decisiones urgentes.
–¿Ha llegado tarde la Unión Europea a esta carrera armamentística que ya protagonizan otras grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia?
–Lo importante aquí es identificar que la movilidad militar se refiere al movimiento de tropas y equipos a través de las fronteras de la Unión y las fronteras exteriores. En este caso, la principal preocupación es contar con infraestructuras y redes de transporte sólidas y fiables que puedan soportar la presión de los movimientos militares.
La movilidad militar como tal no tiene que ver con la carrera armamentística ni con el almacenamiento de armamento, sino que se centra en el transporte y las infraestructuras críticas, su interoperabilidad y la disponibilidad inmediata de medios de transporte, como vagones plataforma, locomotoras diésel o de doble motor, y sistemas de señalización y GPS. En general, no estamos hablando de una «carrera armamentística». Es una necesidad fundamental para protegerse contra cualquier enemigo; si no se mantiene la fuerza, el enemigo entrará sin problemas en tu propio territorio.
–¿Cree posible eliminar todos los obstáculos burocráticos para facilitar la movilidad de tropas entre los Estados miembros para 2027?
–La Comisión ha publicado su propuesta de Reglamento sobre movilidad militar, que incluye varias medidas para reducir las cargas administrativas y agilizar los procedimientos para el transporte de convoyes militares. El objetivo es cumplir esta tarea antes de que finalice 2026, de modo que a principios de 2027 la movilidad militar pueda funcionar como es debido en la UE.
Si no se mantiene la fuerza, el enemigo entrará sin problemas en tu propio territorioVicepresidente del Parlamento Europeo
–¿Sería para ello necesario homogeneizar todos los sistemas y vías de transporte a nivel europeo?
–En cierta medida, ya existen elementos estandarizados en las redes de transporte de toda Europa, como los anchos de vía férrea y las normas de seguridad. El objetivo de la propuesta de Reglamento sobre movilidad militar es simplificar los procedimientos ya existentes para los convoyes militares, con el fin de alcanzar soluciones rápidas a cuestiones que pueden resolverse a corto plazo. Si bien es necesario crear o mejorar determinadas conexiones de transporte, no todas tienen el mismo grado de urgencia.
Existe el famoso formulario 302, que se supone que es idéntico al formulario 302 de la OTAN. Sin embargo, su aplicación no está unificada. Es posible que se necesite un formulario para todo el convoy o un formulario para cada vehículo, personal o artículo. Además, al viajar por los Estados miembros, las señales de identificación varían, por ejemplo, en cuanto al lado del vehículo en el que se coloca la bandera del país, si se puede viajar de noche o de día y si se necesita escolta policial. A veces, estas normas ni siquiera se aplican de manera uniforme en un Estado miembro, donde cada región federal tiene normas diferentes.
–¿Considera que todos los Estados miembros son conscientes de la necesidad que tiene Europa de rearmarse?
–Todos los Estados miembros son conscientes de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y de lo que eso significa para la UE. Vemos que los ataques híbridos son cada vez más diversos y frecuentes. Es muy improbable que esta tendencia disminuya, por lo que debemos prepararnos en consecuencia. Por ejemplo, no se pueden tolerar los drones que sobrevuelan los aeropuertos y retrasan los vuelos, ni los globos de contrabando que cruzan las fronteras.
Esto significa que ya estamos sufriendo ataques híbridos en toda Europa. En el peor de los casos, si un Estado miembro es ocupado por Rusia, eso supondría esencialmente el fin de la Unión Europea. ¿Quién se preocuparía por una Unión Europea que no puede defender a sus propios Estados miembros?
–Cada país fabrica un tipo diferente de carro o avión de combate, y estos son solo dos ejemplos peor hay más… ¿Se plantea fabricar un modelo único para todos los países de la Unión Europea para homogeneizar el armamento europeo?
–La diversidad de armamento es absolutamente necesaria. El paisaje europeo es vasto y único; lo que funciona en pantanos y zonas muy fangosas no funciona en zonas con dunas de arena, y lo mismo ocurre en condiciones árticas. Durante la preparación del informe de propia iniciativa [sobre movilidad militar], descubrimos que la industria europea carece de capacidad de producción; no fabricamos suficientes vagones de plataforma para transportar tanques, locomotoras de doble motor o locomotoras diésel.
Carecemos de material rodante y debemos abordar esta cuestión de inmediato. Por ejemplo, la rivalidad entre franceses y alemanes por proyectos de defensa relacionados con tanques y aviones de combate supone una pérdida de tiempo precioso en disputas por cuotas de mercado, liderazgo y reparto de trabajo, tiempo del que no disponemos. Sin embargo, los drones son una dinámica completamente diferente. Pueden estar operativos en cuestión de semanas, y los Estados miembros deberían almacenar determinados componentes y piezas de drones.
En el peor de los casos, si un Estado miembro es ocupado por Rusia, eso supondría esencialmente el fin de la Unión EuropeaVicepresidente del Parlamento Europeo
–Muchos analistas y expertos ya vaticinan un conflicto abierto entre Rusia y la Unión Europea antes de 20230. ¿Está la UE preparada?
–No creo que nadie esté nunca completamente preparado para la guerra; solo se puede estar lo más preparado posible en un momento dado. Europa debe reforzar seriamente sus capacidades de defensa y abordar las cuestiones más urgentes en materia de movilidad militar para funcionar eficazmente como Unión en el área de seguridad y defensa. Los distintos Estados miembros están tomando medidas para prepararse, por ejemplo, aumentando los presupuestos de defensa: el año que viene, Letonia alcanzará un gasto militar del 4,9 % y Lituania del 5,38 % de su PIB.
Ya estamos sufriendo ataques híbridos en Europa. Sea cual sea la postura de la Administración de Estados Unidos, Europa seguirá dependiendo en gran medida del apoyo militar estadounidense para sus necesidades de defensa en los próximos años.
–Su país, Letonia, como vecino de Rusia siente más que otros la amenaza que supone, sobre todo tras la invasión de Ucrania, ¿qué le diría a otros países europeos, especialmente a los del sur como España, que lo perciben como algo lejano?
–Si bien en Letonia sentimos a diario la amenaza de Rusia, esta es también una amenaza para toda la Unión Europea. Nos enfrentamos a riesgos inmediatos, pero no estamos solos. Durante el debate en el Parlamento Europeo sobre el informe de propia iniciativa sobre movilidad militar, mis colegas expresaron su opinión de que no quieren que los ciudadanos de una nación den su vida por otro país. Permítanme recordarles que, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando no teníamos la UE ni la OTAN, muchos de nuestros familiares dieron su vida por la libertad de otro país.