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Evento en el Margalit Startup City Innovation Center en Jerusalén@Israel

España se consolida como polo del 'high tech´ israelí en plena tensión diplomática con Israel

El contexto adverso derivado de la guerra en Gaza no ha impedido la consolidación y el crecimiento del ecosistema del high-tech israelí en España y Europa

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez endurece su posición política frente a Israel —con la limitación de importaciones de material de defensa, en un contexto marcado por los llamamientos al boicot y unas relaciones a punto de cumplir 40 años y en su estado más bajo—, las empresas tecnológicas israelíes refuerzan su presencia en Europa y sitúan a España entre sus principales destinos. Así lo indican los datos de un reciente informe que revela un crecimiento sostenido del empleo y de la implantación empresarial israelí en el continente, incluso en medio de la guerra en Gaza y del deterioro del clima diplomático.

Bruselas aprobó suspender parte del acuerdo comercial con Israel, aunque dejó la decisión final en manos de los Estados, lo que afecta a unos 5.800 millones de euros en exportaciones israelíes a la Unión Europea, su principal socio comercial. En medio de este contexto, precisamente los países comunitarios se han convertido en los últimos años en atractivos polos de expansión para las empresas tecnológicas israelíes. Y es que, lejos de frenar su actividad por el contexto político y social adverso derivado de la guerra en Gaza, el ecosistema del high-tech israelí ha profundizado su implantación en el continente, con un crecimiento sostenido del empleo y una presencia cada vez más estructural.

Los datos del estudio muestran que, entre 2022 y 2025, el número de empleados de empresas tecnológicas israelíes en Europa ha crecido a un ritmo medio cercano al 5 % anual, superando los 32.000 trabajadores. Se trata de una evolución especialmente significativa si se tiene en cuenta que, en paralelo, el empleo tecnológico en Israel se ha ralentizado y ha dejado atrás una década de crecimiento ininterrumpido.

España, un imán para las emergentes israelíes

España figura ya entre los países que concentran mayor número de compañías y trabajadores, según el informe, elaborado por EIT Hub Israel —el centro de innovación de la Unión Europea en Israel— junto con el fondo europeo de capital riesgo Planven y la consultora KPMG.

Nuestro país ocupa una posición destacada en este mapa. Con 356 empresas israelíes y más de 1.400 empleados, se sitúa como el segundo de la UE con mayor implantación, solo por detrás de Alemania y por delante de Francia. Un salto que confirma una tendencia al alza en los últimos años y que contrasta con el contexto político en el que se produce.

El avance del high-tech israelí en España y Europa coincide con un deterioro de las relaciones diplomáticas entre Israel y varios países europeos tras el estallido de la guerra con Hamás. En España, el Ejecutivo de Sánchez ha dado pasos contundentes en esa dirección, entre ellos, la decisión de limitar la importación de material de defensa israelí y un discurso político especialmente crítico con la actuación de Israel en Gaza, que califica de «genocidio». A ello se suman los llamamientos al boicot a empresas y productos israelíes promovidos por sectores políticos y sociales.

Pese a ese clima, el estudio refleja que las compañías tecnológicas israelíes no solo han mantenido su presencia en Europa, sino que la han reforzado. No se trata únicamente de oficinas comerciales o estructuras ligeras. Cerca del 40 % del empleo generado por estas empresas en el continente se concentra en departamentos de investigación y desarrollo, lo que indica una apuesta por la innovación a largo plazo fuera de Israel.

Yifat Tzaig, cofundadora de Israel Madrid Tech y directiva de la Asociación de la Comunidad Israelí de Madrid, aseguró a El Debate que el emprendimiento forma parte esencial de la identidad israelí, donde «el high-tech es parte de nuestro ADN, es parte de lo que somos», afirmó, al explicar que esa cultura emprendedora acompaña a los profesionales israelíes allí donde se establecen.

«Por eso pensamos que es importante preservarla y llevarla a cualquier lugar en el que estemos», añadió. La comunidad tecnológica israelí en Madrid está formada en su mayoría por profesionales con trayectoria previa en el sector, muchos de ellos fundadores de start-ups o antiguos empleados de grandes compañías de high-tech. «No son personas que empiezan de cero», recalcó la responsable de Israel Madrid Tech, quien detalló que algunos crean sus propias empresas en España, otros trabajan como autónomos representando a compañías israelíes y otros se integran en el ecosistema local a través del trabajo remoto.

En cuanto a los ámbitos en los que se mueven estas empresas, abarcan múltiples áreas del sector tecnológico, entre ellas la ciberseguridad, la seguridad y el fintech. La comunidad que impulsa Tzaig en Madrid reúne a entre 350 y 400 personas y organiza encuentros mensuales con una alta participación, orientados a generar contactos, colaboraciones y facilitar la integración en el ecosistema tecnológico madrileño.

Sobre el contexto político y el posible rechazo a lo israelí, Tzaig subrayó que «no se trata de ocultar la identidad, sino de no convertirla en una carta de presentación: ‘No nos presentamos como empresas israelíes’», aclaró, sino «como profesionales de calidad, con experiencia y con mucho que aportar».

Nuevos perfiles y start-ups enraizadas

El perfil de las empresas también rompe con la imagen clásica de la start-up incipiente. Según el informe mencionado, alrededor del 60 % de las compañías israelíes activas en Europa son empresas relativamente maduras en el ámbito de las emergentes, con entre ocho y doce años de trayectoria, modelos de negocio consolidados y estructuras de gestión avanzadas. Más de un tercio cuenta con representación directiva de alto nivel en el continente, un porcentaje que se eleva notablemente en el caso de las grandes compañías.

Desde el punto de vista sectorial, la implantación es diversa y se alinea con las prioridades estratégicas de la Unión Europea. Las áreas de salud y ciencias de la vida encabezan la lista, seguidas de inteligencia artificial y aprendizaje automático, plataformas de software, ciberseguridad, fintech y tecnologías industriales. También aparecen sectores emergentes como las energías limpias y la agroindustria, en línea con las políticas europeas de sostenibilidad y transición digital.

Al igual que otros países, España se beneficia de esa convergencia. Su ecosistema tecnológico, el acceso al mercado europeo, los incentivos a la investigación y desarrollo y los mecanismos de financiación comunitaria la convierten en un destino cada vez más atractivo. A ello se suma su posición como plataforma de entrada a otros mercados europeos y latinoamericanos, un factor valorado por las empresas israelíes con vocación internacional.

El informe subraya, además, que Europa no es percibida por las compañías israelíes como un sustituto del mercado estadounidense, sino como un espacio complementario. La estrategia pasa por diversificar riesgos, acercarse a clientes e industrias europeas y participar en proyectos de innovación vinculados a programas comunitarios como Horizon Europe. En ese contexto, países como Alemania, España y Francia concentran las principales inversiones, mientras que Europa central y oriental gana peso como base para centros de ingeniería y servicios.

A medio plazo, los autores del estudio prevén que esta tendencia se mantenga e intensifique. Las prioridades fijadas por la Unión Europea en campos como la seguridad, las infraestructuras digitales, la inteligencia artificial y la sostenibilidad coinciden con las áreas de mayor fortaleza del ecosistema tecnológico israelí.

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