Daniel Ortega y el jefe del Ejército de Nicaragua Julio César Avilés
La dictadura de Nicaragua excarcela a decenas de presos políticos en plena presión de Estados Unidos
La excarcelación llega tras la intensificación de las presiones de Washington por la liberación de presos políticos
La dictadura de Nicaragua, copresidida por el matrimonio de Daniel Ortega y Rosario Murillo, anunció este sábado la liberación de «decenas de personas» que permanecían detenidas, entre ellas presos políticos, coincidiendo con el 19º aniversario del Ejecutivo en el poder y en un contexto de creciente presión internacional, especialmente por parte de Estados Unidos.
En un comunicado oficial, el régimen sandinista informó de que «han retornado a sus hogares y familias decenas de personas que permanecían en resguardo de las autoridades pertinentes», presentando la medida como un «símbolo» de su supuesto compromiso con «el encuentro, la paz y el derecho de todos a una convivencia familiar y comunitaria».
Sin embargo, el Ejecutivo no facilitó una lista oficial de los excarcelados. La agencia EFE pudo confirmar, a través de familiares y organizaciones civiles, la liberación de al menos siete opositores, entre ellos Jessica Palacios, Mauricio Alonso, Mario Rodríguez Serrano, Pedro López, María José Rojas y Óscar Velásquez. También fue puesto en libertad el pastor evangélico Rudy Palacios, sobreviviente de cáncer, detenido desde julio de 2025 y por cuya excarcelación había intercedido el Gobierno estadounidense, pese a que las autoridades nicaragüenses lo habían acusado de «golpista» y «criminal».
Organizaciones independientes elevaron el número de liberados. El medio local Divergentes informó de al menos 30 presos políticos excarcelados, mientras que el Grupo de Reflexión Excarcelados Políticos (GREX) contabilizó 19 y el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas de Nicaragua, 20. El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más confirmó «múltiples excarcelaciones», aunque advirtió de que estas liberaciones deben ser «plenas y sin condiciones».
La decisión del régimen izquierdista se produce un día después de que la Embajada de Estados Unidos en Managua recordara que en Nicaragua aún permanecen «más de 60 personas injustamente detenidas o desaparecidas», en un mensaje difundido tras la reciente liberación de presos políticos en Venezuela. El pronunciamiento iba acompañado de declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, celebrando estas excarcelaciones como un gesto de «búsqueda de la paz».
Washington redobló este sábado su presión. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado denunció en la red social X que la «dictadura Murillo-Ortega» celebra 19 años de un poder que «debía haber sido un mandato democrático de cinco años», subrayando que «reescribir la Constitución y aplastar la disidencia no borrará las aspiraciones de los nicaragüenses de vivir libres de la tiranía».
Desde la oposición, la Gran Confederación Opositora Nicaragüense celebró la liberación «con profundo júbilo», calificándola como «un triunfo de la persistencia frente a la opresión», y agradeció expresamente la presión ejercida por el presidente Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. No obstante, advirtió de que se trata solo de «un paso indispensable» y que la lucha por la democratización del país continúa.