Edmundo González Urrutia en una imagen de archivo
La hija de González Urrutia denuncia «extorsiones» para obligar a su padre a abandonar lucha
diversos actores le habrían exigido obligar al excandidato presidencial a abandonar su causa política a cambio de la libertad de su esposo, Rafael Tudares
Mariana González, hija del líder opositor y exiliado Edmundo González Urrutia, ha denunciado este lunes haber sido víctima de una trama de «extorsión» que buscaría mellar la voluntad política de su padre.
Según ha relatado, diversos actores le habrían exigido obligar al excandidato presidencial a abandonar su causa política a cambio de la libertad de su esposo, Rafael Tudares, que se encuentra detenido desde inicios de 2025.
A través de un comunicado difundido en su cuenta de X, González ha detallado que estos episodios de coacción ocurrieron en tres ocasiones distintas y contaron con la presencia de testigos que presenciaron las exigencias íntegramente.
«Denuncio que fui víctima de tres episodios de extorsión, provenientes tanto de personas vinculadas a autoridades de este país, como de personas relacionadas con la Iglesia y de individuos que afirmaban representar organismos importantes», indicó González.
«En estas tres ocasiones hubo testigos, quienes, escucharon íntegramente todo lo que se le dijo». Además, ha insistido en que todo esto ha sucedido en embajadas, en espacios donde opera el Arzobispado, y en oficinas de organizaciones que públicamente «afirman defender los derechos humanos».
«Eso configura un patrón de coacción y persecución indirecta contra una familia civil, utilizando la privación de libertad como mecanismo de presión política y personal, y valiéndose incluso de espacios institucionales y diplomáticos que deberían ser neutrales y protectores de derechos», ha denunciado la hija del líder.
Respecto a la «moneda de cambio», su marido, ha asegurado que «ser el yerno de Edmundo González Urrutia no es un delito. Nada de esto que he sufrido es justicia. Todo esto es arbitrariedad».
En este sentido, se ha defendido diciendo que el expediente judicial contra Tudares «es un fraude a la justicia y a sus derechos humanos» al asegurar que «no existen testigos» ni «existen evidencias» contra su esposo, ni tampoco «hechos demostrables» que constituyan delito.