Fundado en 1910

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, en DavosAFP

Trump le retira al primer ministro de Canadá la invitación a formar parte del Consejo para la Paz

El presidente de Estados Unidos lo hace mediante un mensaje en su red Truth Social, ante las suspicacias expresadas por Mark Carney

Donald Trump lleva mal la negativa del primer ministro de Canadá, Mark Carney, si quiera a considerar o aceptar de buena gana una hipotética anexión de su país a Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos ha encajado mal que su vecino del norte le haga frente y descalifique sus pretensiones, además de criticar su política expansionista y desconfiar de las verdaderas intenciones de la Junta para la Paz que ha fundado.

Trump ejercerá la Presidencia vitalicia de la Junta, tendrá derecho a veto y en caso de abandonarla podrá imponer a sus sucesor.

Truth SocialTS

En el Foro Económico de Davos las rispideces entre ambos dirigentes no han hecho más que acentuarse y aunque Canadá todavía no había aceptado, Trump decidió retirarle la invitación a participar en esta Junta para la Paz global que, en teoría, empezará a funcionar en la reconstrucción de la franja de Gaza.

Tampoco la Unión Europea se ha pronunciado de momento, pero según Washington 35 jefes de Estado ya han aceptado a formar parte. Los que quieran tener un asiento permanente deberán desembolsar mil millones de euros por la membresía.

«Estimado Primer Ministro Carney: Por la presente, le comunico que la Junta de la Paz retira la invitación para que Canadá se una a la que será la Junta de Líderes más prestigiosa jamás reunida», escribió Trump en su cuenta oficial de Truth Social.

La decisión de Trump se produce en un contexto de cierta tensión diplomática entre Washington y Ottawa, ya que Carney había adoptado una postura cautelosa respecto al alcance y la gobernanza de la Junta de la Paz, solicitando mayores garantías sobre su mandato y transparencia.

Además, algunos analistas interpretan la retirada como un intento de Trump de limitar la participación de líderes que podrían cuestionar o condicionar las decisiones del organismo, reflejando las diferencias políticas y estratégicas entre ambos gobiernos.

Hasta ahora, al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado formar parte de la junta de paz, según informó en la víspera la Casa Blanca, que no facilitó una lista detallada.

Europa, por su parte, pidió a la Casa Banca más detalles sobre la junta antes de oficializar su integración, mientras que el miércoles el propio Trump dijo que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha aceptado sumarse al organismo, aunque el Kremlin aún no ha confirmado este extremo.