El presidente Donald Trump y el primer ministro británico Kair Starmer durante la firma de un acuerdo tecnológico
Starmer habla con Trump y ensalza el papel del Ejército británico en Afganistán que él había menospreciado
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, elogió la valentía de los soldados británicos que sirvieron en Afganistán en una llamada telefónica con Donald Trump, después de que el presidente de Estados Unidos dijera que sus tropas de la OTAN permanecieron alejadas del frente de batalla en el país islámico.
Según un comunicado oficial divulgado hoy, Starmer habló con Trump en la tarde del sábado después del malestar que los comentarios del líder republicano provocaron entre políticos y familiares de los soldados británicos que murieron en Afganistán.
Incluso el príncipe Enrique, hijo menor del rey Carlos III, pidió el viernes que se reconozca «con respeto» el sacrificio de los soldados de la Alianza Atlántica en la guerra de Afganistán, país donde el duque de Sussex sirvió como miliar.
«El primer ministro elogió a los valientes y heroicos soldados británicos y estadounidenses que lucharon codo con codo en Afganistán, muchos de los cuales nunca regresaron a casa. Nunca debemos olvidar su sacrificio», señaló la nota oficial.
Truth Social
A raíz de la polémica, Trump elogió ayer en su portal de Truth Social a los soldados británicos que lucharon en Afganistán tras haber minimizado, en una declaración anterior en una entrevista con el canal estadounidense Fox News, el papel de las tropas de la OTAN en la guerra y pusiera en duda que la alianza militar estuviera ahí para EE.UU. «si alguna vez los necesitáramos» -dijo-.
Para superar la controversia, el presidente escribió ayer que los «grandes y valientes soldados del Reino Unido siempre estarán con los Estados Unidos de América.»
«El Ejército del Reino Unido, con un corazón y una alma inmensos, no tiene rival (excepto el de EE.UU.). ¡Los queremos a todos y siempre los vamos a querer!», añadió.
El comunicado oficial británico también indica que en la conversación con Trump, Starmer abordó la guerra en Ucrania y los dos coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un alto el fuego.
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, el primer ministro reiteró que los aliados internacionales deben seguir apoyando a Ucrania en su defensa contra los bárbaros ataques del (presidente ruso, Vladímir) Putin.
Los líderes resaltaron la importancia de la relación entre el Reino Unido y EE.UU., «que sigue resistiendo la prueba del tiempo», puntualiza la nota.
EE.UU., con apoyo del Reino Unido, invadió Afganistán el 7 de octubre de 2001, después del ataque terrorista de Al Qaeda contra las torres gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de ese año.
La OTAN se incorporó plenamente en 2003, asumiendo el mando de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad), encargada de estabilizar el país y formar a las fuerzas de seguridad afganas, con contingentes de países como Canadá, Francia o Dinamarca. La invasión de Afganistán se extendió durante un periodo de veinte años.