El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Keir Starmer
Trump advierte al Reino Unido de posibles consecuencias por su acercamiento a China
El Gobierno británico ha respondido asegurando que el republicano «se equivoca» y recuerda que este tiene previsto viajar a Pekín el próximo mes de abril
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una advertencia al Reino Unido y ha definido el encuentro del primer ministro británico, Keir Starmer, con el mandatario de China, Xi Jinping, como «muy peligroso».
Durante su viaje a Pekín, Starmer abogó por una mejor relación entre ambos países, tras años de tensiones bilaterales y consiguió la exención de visado para los ciudadanos británicos que viajen a China por un periodo de hasta 30 días, así como una reducción de los aranceles al whisky escocés.
El primer ministro británico también se ha esforzado en recalcar que no elegirá entre el comercio con Estados Unidos y China.
Según la revista Político, Trump fue preguntado anoche sobre los intentos del Reino Unido de estrechar lazos con Pekín durante su asistencia en Washington al estreno de la película Melania, un documental sobre su esposa.
«Es muy peligroso para ellos hacer eso», declaró Trump. «Y es aún más peligroso, creo, para Canadá hacer negocios con China», agregó el mandatario al recordar la también reciente visita que el primer ministro canadiense Mark Carney hizo a China. «A Canadá no le va bien. Le va muy mal, y no se puede ver a China como la solución».
Por su parte, el Gobierno laborista británico respondió a Washington asegurando que Trump «se equivoca» al decir que intentar mejorar la relación con China sea peligroso y recordó que el propio presidente estadounidense planea viajar a ese país en abril.
«Sería totalmente absurdo que el Reino Unido no se relacionara con China. Es la segunda mayor economía del mundo y nuestro cuarto mayor mercado de exportación», defendió el secretario de Estado de Política Comercial, Chris Bryant.
«Estoy de acuerdo en que, por supuesto, hay que abordar la relación con China con los ojos bien abiertos», matizó Bryant. «Hay que desafiar a China en las cuestiones en las que discrepamos, pero también hay que asumir el hecho de que es una gran potencia mundial», añadió.