Varias personas caminan frente a una oficina móvil de la policía en San José, la capital de Costa Rica
Costa Rica acude a las urnas para elegir un nuevo presidente que enfrente al narcotráfico y la inseguridad
Alrededor del 45 % de los costarricenses ha señalado que la inseguridad es el principal problema que aqueja al país centroamericano
Este domingo, 3,7 millones de costarricenses están convocados para acudir a las urnas a elegir un nuevo presidente y renovar la Asamblea Legislativa y lo harán con la mirada puesta en el narcotráfico y la inseguridad.
En los últimos años la denominada «Suiza centroamericana» de 5,2 millones de habitantes y tradicional imán turístico por su vasta riqueza natural, pasó de ser puente a punto de exportación de la droga, penetrado por cárteles mexicanos y colombianos.
Durante los últimos años la criminalidad alcanzó picos históricos, 17 homicidios por cada 100.000 habitantes y el presidente Rodrigo Chaves culpa al Poder Judicial y a la Asamblea Legislativa, de mayoría opositora, de ser blandos con los criminales.
Por ello, Laura Fernández, autodenominada «candidata de la continuidad» pide el voto masivo de los costarricenses para lograr la mayoría legislativa (38 diputados) necesaria para reformar la Constitución y el sistema judicial.
La oposición señala que Fernández seguirá el libreto de Bukele, quien para hacer de El Salvador uno de los países «mas seguros» del mundo cambió fiscales y magistrados tras ganar la mayoría de los escaños del Congreso. Esa acumulación de poder otorgado por las urnas le permitió reformar la Constitución y establecer la reelección indefinida.
En Costa Rica, donde hasta el momento está prohibida la reelección consecutiva, los opositores aseguran que Chaves buscará volver a la presidencia y que Fernández sería el poder detrás del trono en una eventual presidencia entre 2026-2030.
Pese a las críticas, los costarricenses, cansados de la inseguridad favorecen claramente al oficialismo y Fernández se perfila a ganar la elección de este domingo incluso sin necesidad de una segunda vuelta si supera el umbral del 40 % de los votos, tal cual lo prevé la última encuesta disponible.
«Estamos con el amparo del presidente (Donald) Trump. Vamos a estar más seguros con la megarcárcel, ahí van a ir también los corruptos», dijo a la Afp Tatiana Struck, una administradora de 62 años partidaria de Fernández.
Aunque Trump no ha intervenido directamente en la campaña, Chaves es un aliado de Estados Unidos. El año pasado acogió en Costa Rica a 200 inmigrantes deportados, la mayoría asiáticos, e impidió a empresas chinas operar la red 5G en Costa Rica ante los riesgos de espionaje.
Según las encuestas de la Universidad de Costa Rica, desde abril de 2023 alrededor del 45 % de los costarricenses ha señalado que la inseguridad es el principal problema que aqueja a la sociedad.
Extradición para narcos y terroristas
El año pasado, la Policía costarricense lanzó un operativo a gran escala para desarticular el primer cartel local bautizado por las autoridades como el Cartel del Caribe Sur, una banda responsable de mover desde Costa Rica hacia Estados Unidos y Europa toneladas de cocaína provenientes de Colombia.
Según recuerda Afp, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una serie de sanciones para los costarricenses sospechosos de conformar esta red narcotraficante, a quienes está solicitando en extradición.
Como una de las medidas para afrontar este flagelo, en mayo pasado el Congreso de Costa Rica aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales, únicamente por delitos de narcotráfico y terrorismo.