Camioneros esperan junto a sus vehículos, antes de entrar por el lado egipcio del cruce fronterizo de Rafah
Israel reabre el cruce de Rafah de manera limitada y anuncia que Médicos sin Fronteras dejará de trabajar en Gaza
El paso fronterizo con Egipto lleva cerrado desde mayo de 2024
Israel ha reabierto este domingo de forma muy parcial el paso de Rafah que conecta Egipto y la franja de Gaza, vital para el envío de ayuda humanitaria. Aunque, por ahora solo, podrá ser utilizado por los residentes del territorio y bajo condiciones drásticas.
Este puesto es el único punto de entrada y salida entre la Gaza y el mundo exterior que no pasa por Israel. Su reapertura ha sido reclamada con insistencia por la ONU y las oenegés internacionales para permitir el acceso de la ayuda al territorio palestino, devastado por dos años de guerra contra la organización terrorista palestina Hamás.
Así, Israel ha anunciado este domingo que «conforme con el acuerdo de alto al fuego» reabría el paso fronterizo, limitado «al tránsito de los habitantes» de la Franja. «En este marco, una fase piloto inicial comenzó hoy en coordinación con la misión de la Unión Europea (EUBAM) y las autoridades competentes», ha señalado el Cogat, organismo del Ministerio de Defensa israelí que supervisa los asuntos civiles en los Territorios Palestinos Ocupados.
Según un responsable del Ministerio de Salud de Gaza, bajo la autoridad de Hamás, «unos 200 enfermos» esperaban el domingo la reapertura para ir a recibir tratamiento en Egipto. El paso fronterizo lleva cerrado desde que las fuerzas israelíes asumieron su control en mayo de 2024, salvo una reapertura limitada a comienzos de 2025, en el marco de una tregua anterior.
Su reapertura total está prevista en el marco del plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin definitivamente a la guerra desencadenada el 7 de octubre de 2023 por el sangriento ataque de Hamás contra Israel.
Israel había advertido, sin embargo, que Rafah solo se reabriría una vez que se entregara el cuerpo de Ran Gvili, el último rehén retenido en Gaza desde el inicio del conflicto. Su cadáver fue finalmente restituido el 26 de enero.
Médicos sin Fronteras abandona Gaza
Médicos sin Fronteras (MSF) saldrá de Gaza y dejará de funcionar en el enclave palestino el 28 de febrero por no haber entregado a Israel el listado de sus trabajadores, ha anunciado este domingo el Ministerio de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, que registra a las organizaciones que trabajan en los territorios ocupados palestinos.
«Ayuda humanitaria, sí. Ceguera en materia de seguridad, no. Lamentablemente, MSF vuelve a demostrar una falta de transparencia y a actuar motivada por intereses irrelevantes», ha declarado el ministro de la cartera, Amichai Chikli, en el comunicado.
El Ministerio acusa a la ONG de cambiar «abruptamente» su posición respecto a la exigencia de entrega de las listas de sus trabajadores en la Franja, algo que rechazan e estas organizaciones, que temen por la seguridad de sus empleados gazatíes.
MSF anunció el viernes que, tras repetidos esfuerzos, no había logrado llegar a un acuerdo con las autoridades israelíes sobre aspectos que consideraba necesarios, como que «cualquier información sobre el personal se utilizara únicamente para los fines administrativos señaladas y no pondría en peligro al personal».
Por ello y «ante tal incertidumbre», la organización decidió no compartir con Israel la lista de su personal palestino e internacional.
Entre los desacuerdos, la organización resaltó también no haber logrado una garantía de que MSF mantendría la autoridad en materia de recursos humanos y la gestión de los suministros médicos humanitarios.
«De acuerdo con las regulaciones, MSF cesará sus operaciones y saldrá de la Franja de Gaza para el 28 de febrero de 2026», señaló el Ministerio de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo, que asegura estar «realizando evaluaciones» para proporcionar soluciones médicas alternativas tras la salida de la organización.
La cartera capitaneada por Chikli acusa a MSF de violar de forma «sustancial y continuada» los procesos de registro, afirmando que estos están diseñados para «evitar el uso indebido de la cobertura humanitaria para actividades hostiles y terrorismo». El Ministerio asegura que las listas de empleados «no se comparten con terceros y se utilizan únicamente para fines internos».