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Imagen satelital que muestra los daños tras los ataques estadounidenses a la planta nuclear de Isfahán, en junio de 2025AFP

Las condiciones de Trump para llegar a un acuerdo nuclear y evitar un ataque pero que Irán rechaza

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó este lunes abrir negociaciones con Estados Unidos sobre su programa atómica, a pesar de ya haber rechazado anteriormente las exigencias del republicano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eleva sus amenazas contra la República Islámica para forzar al régimen a negociar un nuevo acuerdo nuclear bajo sus condiciones. El Pentágono ya ha desplazado a Oriente Medio el portaaviones USS Abraham Lincoln, acompañado de tres destructores de misiles guiados. El buque, además, transporta aviones de guerra F-35, así como cazas F-18 y EA-18G Growler. Ante esta exhibición de poderío militar de su gran enemigo y las continuas advertencias de Trump, quien ha vuelto a decir que, si en «un par de días» no se llega a un pacto, no dudará en lanzar una operación contra el país persa, Teherán trata de ganar tiempo abriéndose a negociar.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, siguiendo órdenes directas del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, que es quien tiene la última palabra en los asuntos relevantes para la República Islámica, ha dado la orden este lunes de iniciar las negociaciones con Washington sobre el programa atómico. «Irán y Estados Unidos llevarán a cabo conversaciones sobre el expediente nuclear», anunció Pezeshkian, citado por la agencia de noticias Fars. Las autoridades iraníes han insistido en que estas negociaciones deben ser «justas» y «equitativas», mientras que Jamenei advertía este fin de semana de que un ataque desembocaría en una «guerra regional».

Tan solo un día antes de que Pezeshkian hiciera el anuncio oficial del inicio de las negociaciones con Estados Unidos, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en una entrevista con la cadena CNN, reveló que veía «la posibilidad de otra conversación si el equipo negociador de Estados Unidos sigue lo que dijo el presidente Trump: llegar a un acuerdo justo y equitativo para garantizar que no haya armas nucleares». Sin embargo, Irán conoce a la perfección las demandas del republicano, ya que no han cambiado desde el pasado mes de junio, cuando su Ejército bombardeó tres instalaciones atómicas en el país persa, y ya entonces rechazó de plano los términos del estadounidense.

Trump exige a la República Islámica que ponga fin al enriquecimiento de uranio, que entregue todas las reservas de uranio enriquecido que atesora, además de que limite el número y el alcance de sus misiles y que cese en su apoyo tanto militar como económico a las milicias y grupos terroristas afines en la región. Las autoridades iraníes se han negado a aceptar cualquiera de estas condiciones, pero especialmente aquella que restringe su programa de misiles balísticos, lo que les haría susceptibles a futuros ataques de Israel. Aun así, Teherán apuesta por la diplomacia, al menos para evitar por ahora una nueva ofensiva contra el país en uno de los momentos de mayor debilidad del régimen tras la brutal represión ejercida contra su población para aplacar las últimas protestas.

En este contexto de máxima tensión, Irán y Estados Unidos tienen previsto iniciar los contactos esta misma semana –gracias a la mediación de Turquía, Egipto y Qatar–, según reveló este lunes la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim. En las negociaciones se prevé que participen el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y, del lado estadounidense, el enviado especial de Trump para los conflictos, Steve Witkoff. El portal de noticias Axios asegura que el encuentro se producirá este viernes en la ciudad turca de Estambul. Así, Witkoff viaja a Israel –el mayor enemigo de Irán en la región– para reunirse este martes con el primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, así como con el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el teniente general Eyal Zamir.

El jefe del Estado Mayor israelí ya estuvo la semana pasada en Washington, precisamente para acordar los próximos pasos a seguir con respecto a la República Islámica. Por ahora, desde el Estado judío han guardado un silencio inusual ante los acontecimientos en el país persa. De hecho, Israel, entre otros países de la región, pidió a Trump a mediados de este mes de enero que cancelara un inminente ataque contra Irán por temor a las represalias. Sin embargo, a la vista de los últimos mensajes y movimientos israelíes, todo parece apuntar a que esa actitud comedida ha cambiado.