El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
EE. UU. flexibiliza las restricciones al petróleo venezolano bajo estrictas condiciones y mantiene el control sobre las sanciones
Las empresas que utilicen la licencia para exportar o suministrar petróleo venezolano a terceros países deberán presentar informes detallados a la Administración del presidente Donald Trump
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos relajó este martes las restricciones que impedían a empresas estadounidenses operar en el mercado petrolero venezolano, aunque manteniendo en vigor el régimen de sanciones endurecido en 2019. La medida se articula a través de dos licencias publicadas en su sitio web: una para la comercialización de hidrocarburos y otra para el uso de puertos y aeropuertos en Venezuela.
Las nuevas autorizaciones permiten a compañías estadounidenses comerciar con bienes naturales venezolanos, incluidos el petróleo y el gas, pero bajo estrictas condiciones destinadas a evitar beneficios directos al Gobierno venezolano.
Entre los requisitos establecidos figura que cualquier contrato con Petróleos de Venezuela (PDVSA) o con el Estado esté regido por leyes estadounidenses y que cualquier disputa se resuelva en tribunales de Estados Unidos. Además, los pagos a personas bajo sanciones deberán realizarse en cuentas designadas por el Tesoro, con el fin de mantener un «control financiero centralizado».
Las empresas que utilicen la licencia para exportar o suministrar petróleo venezolano a terceros países deberán presentar informes detallados a la Administración del presidente Donald Trump. En esos reportes deberán especificarse las partes involucradas, cantidades, valores, destinos y cualquier pago realizado al Gobierno venezolano. El primer informe deberá entregarse diez días después de la primera transacción y, posteriormente, cada 90 días.
Junto a la licencia comercial, el Tesoro aprobó otra autorización que permite operaciones relacionadas con puertos y aeropuertos venezolanos. El documento habilita transacciones «ordinarias y necesarias» para el uso de infraestructura logística, desde el pago de tasas de aterrizaje y servicios aeroportuarios hasta operaciones portuarias como el atraque, siempre que sean indispensables para el transporte y no incluyan a personas o entidades sancionadas que no estén contempladas en las excepciones.
La decisión llega cinco semanas después de la operación militar con la que Estados Unidos detuvo a Nicolás Maduro en Caracas para trasladarlo a Nueva York y acusarlo por cargos relacionados con narcotráfico. Tras el derrocamiento de Maduro, el presidente Trump ha asegurado que empresas petroleras estadounidenses volverán a operar en Venezuela y que invertirán unos 10.000 millones de dólares para modernizar su infraestructura.
Hasta ahora, Chevron era la única petrolera estadounidense que contaba con una licencia especial para operar en el país caribeño.