Instrucción militar de soldados ucranianos en la región de Zaporiya
El Parlamento Europeo activa el préstamo de 90.000 millones de euros para rearmar Ucrania
La cámara europea tenía que aprobar tres leyes diferentes para que se lleve a cabo el préstamo
El Parlamento Europeo ha dado este miércoles el visto bueno al préstamos de 90.000 millones de euros «para solventar las necesidades urgentes de financiación de Ucrania en medio de la guerra de agresión de Rusia a punto de entrar en su quinto año» que fue aprobado por los presidentes de los Veintisiete el pasado 18 de diciembre.
De esa cantidad, 30 000 millones serán para ayuda macrofinanciera o apoyo presupuestario, a través del Mecanismo para Ucrania de la UE. Los restantes 60 000 millones se dedicarán a reforzar las capacidades de defensa de Ucrania y a la adquisición de equipos militares.
Eso sí, los equipos militares deberán ser adquiridos a empresas europeas y solo en el caso en que éstas no lo tengan disponible, se podrán adquirir en otros países como Estados Unidos o Reino Unido.
Toda la financiación estará sujeta a condiciones estrictas, entre ellas el compromiso continuo de Ucrania con la gobernanza democrática, el Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos, incluidos los derechos de las minorías. Esto incluye también los esfuerzos en curso para combatir la corrupción y fortalecer las instituciones democráticas.
Tres leyes diferentes
Esta ayuda se ha articulado a través de tres leyes diferentes que han contado con el voto positivo de la mayoría de la cámara europea que se encuentra reunida en pleno en Estrasburgo (Francia). Una para acordar el préstamo en sí, otra para modificar el 'Mecanismo para Ucrania' que permita la entrega del dinero y otra para utilizar los Presupuestos europeos como aval del préstamo.
Ahora el Consejo Europeo tendrá que dar el visto bueno a las tres leyes y la Comisión Europea ya podrá hacer entrega del primer tramo del préstamo. En total serán dos años de préstamos que serán devueltos una vez que Rusia comience a pagar las reparaciones de guerra.
Precisamente estas reparaciones de guerra podían haber sido pagadas ya si el Consejo Europeo hubiera podido aprobar la utilización de los 210.000 millones de euros que Rusia tiene congelados en bancos europeos, pero la oposición de algunos países impidió coger este camino por lo que hubo que acordar la ayuda en modo de préstamo, algo para lo que no se requería unanimidad.