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David Alandete, corresponsal del ABC en Washington y autor del libro «Objetivo venganza»Manuel Herráez

David Alandete, periodista y escritor: «Trump tiene una excelente opinión de España, pero no del Gobierno»

El exdirector adjunto de El País y corresponsal en Oriente Medio acumula más de una década cubriendo la Casa Blanca ahora como corresponsal del ABC

con el propósito declarado de contar lo que ha visto en la Casa Blanca durante el regreso del presidente Donald Trump «sin adornos, sin dramatización y sin juicios de valor», David Alandete, corresponsal de ABC en Washington D.C. presenta su libro Objetivo Venganza.

El también autor de La trama Rusa, también de la editorial La Esfera, narra las intimidades de una cobertura periodística que quizás ayude a un público español y europeo desconcertado por Trump a entender mejor lo que se cuece en Washington ahora mismo y en el futuro cercano.

En entrevista con el El Debate, Alandete comenta su experiencia directa con Trump en el Despacho Oval, la forma en que se ve a España y al Gobierno de Pedro Sánchez desde la Casa Blanca y la enigmática figura de Melania Trump, entro otros temas.

–¿Cómo es posible seguirle la pista a Donald Trump?

–Donald Trump es alguien que tiene una gran energía política y personal. Es alguien que además vive para las cámaras y que gobierna bajo los focos y con las cámaras encendidas. Por lo tanto, es bastante agotador seguirle el ritmo.

La prensa de verdad no puede dar abasto porque Donald Trump es el típico líder que en una rueda de prensa lee una comparecencia y sales con cinco titulares. Te cambia la historia con la que entrabas, suelta tres o cuatro provocaciones y es un maestro de la manipulación política.

– Muchos se sorprenden de lo que está haciendo Trump, pero es lo que prometió en campaña ¿no es así?

–Donald Trump está cumpliendo lo que dijo en campaña. Trump, puede ser polémico, provocador, a veces maleducado, puede incluso llegar a parecer machista, racista, todos los adjetivos que se han utilizado para describirlo, pero también es verdad que no engaña. Trump es lo que es.

Trump no engaña, Trump es lo que es

Dijo que iba a deportar masivamente. Está deportando masivamente. Dijo que iba a comportarse en algunos puntos como un dictador desde el primer día y lo está haciendo, militarizando las ciudades, tomando el control. Me dijo literalmente que Maduro sabe que no debe ir jodiendo con Estados Unidos de América y pasó lo que pasó. Finalmente fue capturado y trasladado a Nueva York.

David Alandete, corresponsal del ABC en Washington y autor del libro «Objetivo venganza»Manuel Herráez

–A propósito de Venezuela, ¿cuál es la estrategia detrás de lo que está haciendo?

–Como cuento en el libro, Donald Trump lleva desde el primer día hablando de toda la estrategia del Cártel de los Soles. Trump relaciona el aumento de la criminalidad en EE.UU. con una estrategia que viene de parte del Cartel de los Soles de Nicolás Maduro. Viene el envío de cocaína y otros estupefacientes a través del Caribe y por medio de México. Así que yo creo que tiene más que ver con la seguridad nacional y tener a unos cuantos miles de kilómetros de Miami un régimen dictatorial. Así que la prioridad de la Administración Trump, como lo fue en su primer mandato, es forzar un relevo tanto en Cuba como en Nicaragua.

–¿Cómo justifica Trump su agenda internacional frente a su promesa de America First?

–Ahí hay una contradicción, que es el aislacionismo populista de la campaña de Trump con una agenda más neoconservadora que al final consigue algo que los neoconservadores llevaban anhelando desde hacía tiempo, que es sacar a Maduro del poder. Entonces es difícil reconciliar las dos partes.

Lo que ha sucedido es que una parte del Gobierno Trump que representa Marco Rubio, el secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, está en una operación de acabar con las dos mayores tiranías del continente: Venezuela y Cuba junto a la nicaragüense.

La captura de Maduro es la imposición en la administración Trump de una política centrada en Florida

La captura de Maduro es la imposición en la Administración Trump de una política centrada en Florida, centrada en el Partido Republicano en Florida, es decir, Marco Rubio y muchos otros, para los cuales es una prioridad absoluta que el continente americano quede libre de dictaduras comunistas.

–En el caso de Venezuela, el rol de Rodríguez Zapatero es recurrente, pero ¿hay alguna pistas sobre ilegalidades cometidas por el expresidente de Gobierno?

–En Estados Unidos nunca ha habido indicio de ninguna apertura de investigación contra Zapatero, ni creo que lo vaya a haber, porque primero, no es un ciudadano estadounidense y que yo tenga constancia él no ha tenido ninguna inversión en Estados Unidos.

Lo que se puede decir, porque son hechos, es que Zapatero ha dado oxígeno y margen de maniobra a la dictadura por ser una figura destacada de la política española e internacional que ha oxigenado sus negociaciones y su supuesta supervisión electoral, permitiendo que la dictadura se mantuviera en el poder.

–En cuanto a tu cobertura en la Casa Blanca, ¿cuál ha sido tu experiencia directa con Trump?

–Yo creo que hay una contradicción en Donald Trump, porque es alguien que es muy crítico con la prensa e incluso llega a atacar en términos muy duros a compañeros de profesión, pero a la vez es un presidente que es muy accesible y que permite a la prensa acercarse, hacerle preguntas, tratar temas.

Es un presidente que es muy accesible y que permite a la prensa acercarse

Es alguien que además da muchas oportunidades a la prensa de cubrirle. Censura yo creo que no ha habido. Trump es muy crítico, ha pedido que se echara de cadenas de televisión a presentadores, pero a la vez da mucha información a los medios y ha hecho carreras periodísticas. Él hace del enfrentamiento con él un género.

–¿Entonces has recibido más hostilidad aquí en España?

–Cuando tú pierdes el miedo a que te llamen fascista o a que te insulten con esos descalificativos, ganás una libertad enorme. Porque en realidad hay una gran cantidad de profesionales que nos movemos con independencia y que ya no nos importa que desde determinados medios vendidos completamente al poder, se haga el trabajo sucio de este, como atacar a otros compañeros de profesión, que es algo que me ha pasado a mí cuando me han atacado compañeros de la casa de la que yo fui director adjunto, es decir, El País.

Afortunadamente creo que los lectores y la sociedad cada vez ven con más claridad lo que está sucediendo, que es un sistema que ha colonizado los medios públicos y que ha comprado a medios privados para que le defiendan.

–¿Esa misma colonización de medios la ves en Estados Unidos tal cual la denuncia Trump?

–Yo no le prestaría mucha atención a todas estas teorías de la conspiración de que Soros está detrás. Para mí lo importante es que sí ha habido un entramado tradicionalmente de izquierda o demócrata entre los medios estadounidenses. Un caso ejemplar es el del Washington Post, que ahora está en todos los corrillos por el despido de 300 periodistas, cuando en el 2024, en las elecciones de Donald Trump, las segundas, los periodistas del post se levantan en armas porque el periódico decidió no pedir el voto para Kamala Harris.

David Alandete, corresponsal del ABC en Washington y autor del libro «Objetivo venganza»Manuel Herráez

–Trump genera mucha resistencia y críticas en Europa. ¿Realmente Trump quiere destruir a Europa como dicen sus críticos?

–Yo dudo de que Trump quiera una OTAN o una Unión Europea débiles. Creo que las quiere más independientes y más fuertes para que se valgan por sí mismas y por eso presiona con el gasto militar. Trump ha conseguido que los países, excepto España, se comprometan al 5 % del PIB en defensa.

Trump quiere aliados más independientes y más fuertes para que se valgan por sí mismos

En España tenemos a un Gobierno que quiere mantenerse por debajo de todos los demás sin hacer un esfuerzo, manteniéndose en una excepción mientras tenemos la protección del sistema de misiles estadounidense y estamos en una alianza militar de la que claramente nos beneficiamos.

–Precisamente por este tema del gasto España está en el punto de mira de Trump, ¿qué se puede esperar en esta relación para el resto de su mandato?

Trump es bastante impredecible, pero en cuanto a relación bilateral con España, no creo que cambie mucho porque Estados Unidos nos necesita por las bases militares y por estar dentro de la OTAN. Somos socios comerciales, somos unos de sus principales clientes en materia de gas licuado. Cada vez somos menos dependientes de Rusia y yo creo que eso blinda a España en cierta medida.

Cuando caiga el Gobierno de Sánchez, si es que cae en algún momento, yo creo que el siguiente Gobierno tendrá que decidir si se equipara al resto de países de la OTAN y se compromete al 5 % de defensa.

–Mientras tanto, al parecer, algunas voces en Washington están sugiriendo el cambio de las bases a Marruecos ¿Descartas esta posibilidad?

–Marruecos se ha convertido en un socio preferente para la Administración Trump desde su decisión de reconocer a Israel diplomáticamente. Hoy Trump les concede el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y ahí empieza a haber un diálogo sobre la presencia de bases estadounidenses.

Dudo mucho que Estados Unidos se plantee cambiar de ubicación las bases porque tienen dos bases excelentes en un fantástico enclave como es Rota y Morón que fueron claves, como narro en el libro, durante el ataque a las centrales nucleares de Irán.

Trump tiene una excelente opinión de España, pero no del Gobierno. Él se interesó en negocios de golf aquí y conoce la realidad española y no creo que veamos un cambio de este tipo.

–En otra parte del libro hablas del enigma de Melania Trump ¿Cómo describirías a la primera dama de EE.UU.?

–Yo creo que Melania Trump no es una víctima, como se intenta plantear desde diversos rincones de internet y por parte de diversos analistas. Creo que es una primera dama con sus propias prioridades, como el tema del bullying por ejemplo.

Ella tambien ha negociado directamente con Vladimir Putin la liberación de niños ucranianos secuestrados durante el conflicto. Es decir, tiene un papel y tiene un rol, pero no es tampoco una primera dama al uso. Es una primera dama excepcional. Primero, porque nunca había habido una primera dama que fuera modelo. Segundo, es eslovena de nacimiento y tiene un acento muy marcado y eso hace que sea una primera dama muy sui generis.

De cerca es una persona distante y muy preocupada por su imagen. Se la ve poco por la Casa Blanca

Al verla de cerca es una persona distante y muy preocupada por su imagen y se la ve poco por la Casa Blanca. Yo creo que está pactado cuando tiene que estar: navidades, Pascua, el 4 de julio, Acción de Gracias y poco más.

–La salud del presidente es otro enigma ¿Qué manejas en cuanto a su condición de salud?

–Estamos viendo como Trump tiene problemas de salud. Yo le he visto taparse moratones en las manos, con maquillaje y los tobillos muy hinchados. No apoya bien los pies cuando camina, no camina mucho, casi siempre está sentado. No se levanta mucho. Ha tenido problemas de sobrepeso. Ahora ya no tanto. No se alimenta bien, come mucho McDonalds. Él dice que toma mucha aspirina. A veces se confunde. Llegó a Davos y dijo que iba a invadir Islandia en lugar de Groenlandia.

Es cierto que en cuanto a nivel de energía y lucidez mental, a pesar de estos achaques aparentes relacionados con la edad, es un presidente mucho más activo y presente que su predecesor.

–¿Quién crees será el heredero político de Trump? ¿Vance o Rubio?

–Yo creo que tras la operación de Venezuela, está claro que su sucesor sería Marco Rubio, pero queda mucho tiempo para unas elecciones. Rubio ha sabido colocarse como su mano derecha y ejecutor de sus planes con gran discreción y eficiencia, algo que él aprecia. Y creo que esa es ahora la realidad más obvia. Aunque hay una clara rivalidad con el vicepresidente, que también tiene sus ambiciones.