Manifestantes sostienen retratos del joven estudiante Quentin Deranque
Más de 3.000 personas se manifiestan en Lyon tras la muerte a golpes de un joven por militantes de extrema izquierda
La ciudad francesa de Lyon ha protagonizado este sábado una amplia manifestación, con más de 3.000 asistentes, en honor al estudiante Quentin Deranque, de 23 años, asesinado a golpes el pasado jueves a manos de grupos de extrema izquierda.
Entre los participantes a esta marcha, que partió de la plaza Jean Jaurès convocada por una asociación católica, había jóvenes vestidos de negro, algunos con la cara tapada, pero también personas mayores.
Algunas personas repartían pegatinas con la imagen del joven muerto en las que se podía leer «Quentin, asesinado por la milicia de (Jean-Luc) Mélenchon», en alusión al líder del partido de ultraizquierda La Francia Insumisa (LFI), y haciendo referencia a los vínculos de algunos de los inculpados con este partido radical.
La organizadora, Aliette Espieux, pidió que la manifestación se desarrollara sin violencia y subrayó de que si había personas con pasamontañas o encapuchadas se corría el riesgo de que la manifestación se detuviera.
El desfile se ha desarrollado por un recorrido de alrededor de 1,5 kilómetros, hasta las proximidades del lugar en el que Quentin Deranque recibió la paliza el pasado día 12 que le provocó la muerte dos días después en el hospital en el que fue ingresado.
Deranque había acudido poco antes a una protesta en la facultad de Sciences Po de Lyon contra una conferencia de la eurodiputada de LFI Rima Hassan y a partir de ahí se produjo un enfrentamiento con miembros de la Joven Guardia, un grupo de extrema izquierda supuestamente disuelto el pasado mes de junio por su acción violenta.
La responsable de la Prefectura de Lyon, Fabienne Buccio, advirtió antes de la manifestación que las fuerzas del orden no iba a tolerar «el menor incidente» ni antes, ni durante, ni después de la marcha, y por eso se desplegó «un dispositivo muy adaptado a la situación» sobre el que no quiso dar el número total de agentes implicados.
Buccio también autorizó que dos drones controlen la ciudad de Lyon desde el aire durante todo el fin de semana porque, más allá del recorrido de la manifestación, el riesgo puede venir después de la disolución en otros puntos de la ciudad.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha hecho esta mañana un llamamiento «a todo el mundo a la calma» e insistió en que en democracia «ninguna violencia es legítima» y contra ella «hay que ser totalmente intratables».