Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras indultado por Trump
Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras indultado por Trump: «Mi juicio fue parte de una persecución política de la izquierda»
Desde «algún lugar de Florida» el expresidente hondureño defendió su inocencia y explicó las razones del presidente Trump para incidir en las elecciones de su país
El nombre de Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras entre los años 2014 y 2022, saltó al centro del debate político en Estados Unidos tras ser indultado por el presidente Donald Trump en medio de la campaña electoral hondureña y la ofensiva de EE.UU. contra el narcotráfico en Venezuela.
El 8 de marzo de 2024, al exmandatario hondureño se le declaró culpable en una corte federal de Nueva York de los delitos de conspiración para traficar con narcóticos, uso de armas de fuego y conspiración para traficar armas de fuego. Fue condenado en junio del mismo año a 45 años de prisión más cinco de libertad condicional.
Desde «algún lugar de Florida» el expresidente hondureño concedió una entrevista a El Debate en la que defendió su inocencia, acusó a la izquierda estadounidense de impulsar un juicio politizado en su contra y explicó las razones del presidente Trump para incidir en las elecciones del país centroamericano.
–¿Cómo se siente ahora que ha recuperado su libertad?
–Agradecido con Dios, con miles de personas en Honduras que con sus buenos deseos y también con sus oraciones y algunos otros con peticiones también directas al presidente Trump, provocaron que esto ocurriera y finalmente se ha hecho justicia.
Aunque me siento contento, estoy incompleto porque no estoy con mi familia. Yo siempre he sido alguien de familia, muy cercano a mi esposa, a mis hijos, a mi madre, mis hermanos... No he podido regresar a mi país debido a esta operación política de persecución de la izquierda radical hondureña, que finalmente perdió las elecciones de manera abrumadora.
No he podido regresar a mi país debido a esta operación política de persecución de la izquierda radical hondureña
Obviamente, estoy con mucha expectativa, con mucha esperanza de que Honduras le está dando vuelta a la página. Hay mucho por hacer. Se retrocedió mucho. No solamente perdimos el impulso que llevaba el país, sino que se retrocedió. Ahora hay que volver a construir y tengo confianza en que las nuevas autoridades en este acuerdo, entre el Partido Liberal y el Partido Nacional y otros partidos y otros sectores, están construyendo algo que, espero en Dios, va a ser bueno para Honduras.
–Muchos ven a EE.UU. como un referente en independencia judicial y garantías procesales. ¿Qué les diría tras haber sido condenado por narcotráfico?
–Hoy en día se ha comprobado una enorme cantidad de ejemplos de persecución política, no solo en Estados Unidos. Esto lo podemos ver en otros países del mundo. En el libro o el manual de actuaciones de la izquierda radical está ese punto desarrollado bien claro. No solamente ocurre en Estados Unidos, ocurre en Honduras, ocurre en Bolivia. Ocurre en tantos otros países.
En el caso particular de Honduras, los líderes de la izquierda radical lo dijeron de manera clara y categórica en público, en televisión, frente a las cámaras: 'El juicio de Juan Orlando no fue un juicio justo, fue un juicio político'.
Un líder de muy alto nivel de la izquierda radical, del Partido Libre, dijo: 'Nosotros estábamos a seis meses de las elecciones y nuestra candidata recibió una llamada de la embajada americana. Que se sentaran a conversar. Ahí nos propusieron que si iban a llevar a Juan Orlando y nosotros encantados, ¿cómo no íbamos a aprovechar eso?
– Y en su juicio, ¿qué pruebas se presentaron?
–¿Quiénes son los únicos que se sentaron a declarar en mi contra durante el juicio? Narcotraficantes que se vieron afectados por todas las medidas que yo tomé cuando fui presidente.
Nunca hubo un vídeo, una grabación, un documento. Absolutamente nada en mi contra. Solo la palabra de narcotraficantes que buscaban un beneficio, que era salir de prisión, quedarse protegidos en Estados Unidos y gozar de parte de sus bienes.
Por eso yo sostengo que no fue un juicio justo, fue un juicio amañado, porque fue parte de una operación política para pavimentar el camino a la izquierda radical para que llegara al poder a Honduras.
–¿En qué momento se rompe la relación con EE.UU. e inicia esa operación política en su contra?
–La izquierda del Partido Demócrata tenía un compromiso con la izquierda hispanoamericana de apoyar al Partido Libre de Honduras, que es una izquierda bastante radical, muy cercana al régimen de Chávez y después de Maduro.
De esa manera, al atacarme a mí y a mi Gobierno y al promover una alianza alrededor de la izquierda radical hondureña, es cuando logran llegar al poder en el 2021.
Después de una campaña sistemática en mi contra, me sacan del país, probablemente porque creyeron que yo iba a ser alguien muy incómodo o muy vocal en contra de lo que ellos hicieron.
–Ahora los demócratas de EE.UU. critican a Trump por intervenir en las elecciones de Honduras, pero ellos lo hicieron antes en favor de la izquierda, ¿no es así?
–Es así. Tanto que presentaron proyectos de decreto en el Senado atacando a mi Gobierno. Obviamente, no lo hicieron con la intención de aprobarlo porque sabían que no lo iban a poder aprobar, pero era parte de la campaña de intervención para pavimentar o facilitar que la izquierda radical ganara expresiones de congresistas y de senadores que son aliados de la izquierda radical. Ahí está en Internet, ahí está en las sesiones del Congreso. Esa era una participación directa de ellos para ayudar al Partido de la izquierda radical en Honduras a ganar.
Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras indultado por Trump
–¿Cómo se explica que el apoyo del presidente Trump a Nasry Asfura se hiciera en simultáneo con su indulto?
–El presidente Trump tiene la particularidad de que si cree que va a trabajar mejor con un determinado líder, lo dice claramente, como lo hizo con Milei y con tantos otros. Eso es parte de su forma de operar políticamente. Pero yo creo que la contribución del presidente Trump en el caso hondureño fue que dijo algo que abrió los ojos a muchos al referirse a Salvador Nasralla, quien había sido candidato a presidente de una alianza ya antes con el Partido Libre y posteriormente se convirtió en vicepresidente de Honduras con este partido de izquierda radical.
Cuando la gente escucha al presidente Trump dice: 'Bueno, sí, han sido aliados siempre'. Y luego dice: 'Le voy a dar un perdón a Juan Orlando Hernández, porque estoy convencido de que fue una persecución política. Eso, obviamente moviliza mucha base cercana a mi partido y fuera de mi partido. Eso potencia al Partido Nacional. Entonces, a mí me parece una operación política pragmática.
–¿Qué respondería a los que critican al presidente Trump por concederle un indulto y a la vez ordenar la captura de Maduro por un caso de narcotráfico?
–Los demócratas podrán decir lo que sea. Hoy lo que no pueden esconder es lo que ya dijeron en el pasado, cuando yo era presidente. Prácticamente dijeron: 'Juan Orlando Hernández es el campeón en la lucha contra el narcotráfico'.
Biden no puede borrar lo que ya dijo [cuando era vicepresidente] en un discurso en Guatemala: 'Presidente Hernández, usted arriesga su vida y la de su familia en la lucha contra el crimen organizado y se lo agradecemos porque es una lucha nuestra también'.
No pueden desdecir todos los informes de cada año de la Administración demócrata donde certificaban a mi Gobierno como un Gobierno confiable en la lucha contra el narcotráfico. No pueden negar todas las visitas y las invitaciones que ellos me hicieron a las principales oficinas en Washington.
Los demócratas dicen eso ahora porque obviamente buscan atacar al presidente Trump y mi deber es exponer los datos, la verdad de mi caso.
–¿No cree que la condena por narcotráfico contra su hermano también en EE.UU. debilita sus argumentos?
– Cuando fui presidente, yo le pedí al fiscal de Honduras, al Ministro de Seguridad, al Ministro de Defensa: 'Por favor, investiguen y si hay algo, procedan'. Ellos me respondieron: 'No encontramos nada'. Incluso hay un cable [comunicación diplomática entre una embajada y su capital] donde se detalla que 'el presidente Hernández nos dijo que si Estados Unidos le presentaba pruebas contundentes del tema de su hermano, él mismo lo iba a entregar'. Y en efecto, así lo dije yo en una reunión privada.
En cuanto al caso en Estados Unidos, hasta el momento, en la información que tuve durante la vista, no he visto nada que le dé soporte a las acusaciones contra mi hermano. Y yo ahora le he recomendado a él que dé su versión a cada punto de la acusación que le hicieron porque él tendrá más elementos y más detalles.
–¿Cuáles son sus prioridades ahora que está libre?
–Contar la verdad como lo estoy haciendo con usted, porque no quiero que a nadie le vuelva a pasar lo que me pasó a mí. No tengo rencor con quienes me hicieron esto, pero sí es mi deber moral salir al público y decirle al mundo lo que dije el día que me sentenciaron: Díganle al mundo que soy inocente y ahora quiero evidenciarlo con esta entrevista. También estoy escribiendo un libro que estoy a punto de terminar. Será muy completo y documentado.
Pero lo más importante para mí es reencontrarme con mi familia y darles el tiempo que no les pude dar cuando yo estaba en la Presidencia. Por eso estoy luchando por reencontrarme con ellos, regresar a Honduras y disfrutar de mi retiro.
– ¿Tiene interés en regresar a la política en Honduras?
–No tengo interés, pero hay momentos en los que, si alguien me pide un consejo o me hace una pregunta sobre algo que creo que vale la pena, sin entrometerme en lo que son las responsabilidades del nuevo liderazgo del país, pues obviamente ahí estaré presente.
–¿El presidente Nasry Asfura le ha pedido algún consejo?
–No. La única conversación que hemos tenido fue cuando ya el Tribunal Electoral lo declaró ganador. Hablamos y lo felicité. Lo conozco. Es un hombre muy noble, con mucha sensibilidad y experiencia. Hizo un buen trabajo en la capital de Honduras.
Debemos desearle lo mejor porque de lo que se trata es que le vaya bien a Honduras tras la pesadilla que vivimos. Honduras no podía resistir cuatro años más de esa tragedia en donde ya íbamos encaminados a una verdadera dictadura y nos salvamos de milagro.
–¿Algo más que quiera agregar?
–Mi gratitud a todos los hondureños y gente de otros países que estuvieron pendientes de mi caso. Sé que Dios escuchó ese clamor. También mi gratitud al presidente Trump porque tuvo el coraje de tomar esa decisión. Y también porque dijo con claridad que se trataba de una cacería de brujas.
También los invito a invertir y a visitar Honduras, más ahora que tenemos una relación más cercana con España porque nos ayudó a financiar el aeropuerto internacional de Palmerola, donde tenemos vuelos frecuentes, y también por los miles de hondureños que están trabajando en España; por eso espero que esa relación siga creciendo.