Fundado en 1910
US President Donald Trump greets Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu as he arrives at the West Wing of the White House in Washington, DC on September 29, 2025. US President Donald Trump will push Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu to agree to an elusive Gaza peace plan on Monday in high-stakes talks at the White House. (Photo by SAUL LOEB / AFP)

El presidente de EE.UU. Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín NetanyahuSaul Loeb / AFP

Australia y Canadá apoyan la ofensiva de EE.UU. e Israel mientras Francia, Reino Unido y Alemania piden a Irán que ponga fin a su programa nuclear

Todos los países coindicen en identificar al régimen de Irán como una fuente de inestabilidad y terrorismo en Oriente Medio

Tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, los Gobiernos de Australia y Canadá respaldaron la ofensiva militar como una medida para evitar que el país obtenga un arma nuclear, como dijo el presidente Donald Trump al justificar la operación militar.

«Apoyamos las medidas de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear y para evitar que siga amenazando la paz y la seguridad internacionales», expresó en X el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, donde ratificó su apoyo «al valiente pueblo iraní en su lucha contra la opresión».

A su juicio, el programa nuclear de Irán «constituye una amenaza para la paz y la seguridad mundial».

Albanese recordó sus denuncias de que Irán dirigió en 2024 al menos dos ataques en Australia contra la comunidad judía, por lo que Camberra expulsó al entonces embajador iraní, suspendió las operaciones de la Embajada australiana en Teherán e incluyó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

«Durante décadas, el régimen iraní ha sido una fuerza desestabilizadora mediante sus programas de misiles balísticos y nucleares, su apoyo a agentes armados y sus brutales actos de violencia e intimidación», insistió el australiano.

Además, dijo que el régimen iraní ha desatendido los llamamientos de la comunidad internacional para que respete los derechos humanos y, además, «ha instigado una brutal represión contra su propio pueblo, dejando miles de civiles iraníes muertos».

Fuente de «inestabilidad y terrorismo»

Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó el apoyo de Canadá a los ataques contra Irán, país al que calificó de «principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Oriente Medio», y reafirmó «el derecho de Israel a defenderse y a garantizar la seguridad de su población».

«Canadá respalda la actuación de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear y para evitar que su régimen siga amenazando la paz y la seguridad internacionales», declaró en un comunicado el primer ministro canadiense, Mark Carney.

«La posición de Canadá sigue siendo clara: la República Islámica de Irán es la principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Oriente Medio, tiene uno de los peores historiales de derechos humanos del mundo y nunca debe permitírsele obtener o desarrollar armas nucleares», añadió el líder canadiense.

Canadá destacó que a pesar de las negociaciones diplomáticas, «Irán no ha desmantelado por completo su programa nuclear, no ha detenido todas las actividades de enriquecimiento ni ha puesto fin a su apoyo a grupos terroristas regionales que actúan como fuerzas subsidiarias».

Carney concluyó expresando su solidaridad con el pueblo iraní «en su larga y valiente lucha contra el régimen opresivo de Irán».

Los tres grandes de Europa: «Una solución negociada»

Por su parte, Francia, Reino Unido y Alemania, que forman el bloque E3, señalaron que no participaron en los ataques a Irán, aunque están en «contacto estrecho» con sus socios, incluidos EE.UU. e Israel, y pidieron al régimen de Teherán volver a las negociaciones y abstenerse de ataques indiscriminados.

El mensaje se emitió después de que el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvieran una reunión telemática este sábado.

«Condenamos enérgicamente los ataques iraníes contra países de la región. Irán debe abstenerse de llevar a cabo ataques militares indiscriminados. Pedimos que se reanuden las negociaciones e instamos a los dirigentes iraníes a que busquen una solución negociada», declararon.

Y en «última instancia», recalcaron, «se debe permitir al pueblo iraní decidir su futuro».

Los tres mandatarios recordaron igualmente que sus países han pedido de manera reiterada al régimen iraní que ponga fin a su programa nuclear, que reduzca el de armamento balístico y que abandone las actividades de desestabilización en la región y fuera de ella, además de cesar «la terrible violencia y represión contra su propio pueblo».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas