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Imagen de las consecuencias del apagón en CubaEFE

Cuba se recupera lentamente del apagón que ha afectado a más de seis millones de personas

En La Habana se ha restablecido el servicio eléctrico a 45.378 que representan el 5,7 % de los 787.000 clientes

El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba se recupera lentamente ocho horas después de la desconexión parcial que sufrió este miércoles a causa de la avería en una termoeléctricaI que dejó sin servicio a más de seis millones de personas en dos tercios del país caribeño.

El director del despacho nacional de cargas del Ministerio de Energía y Minas, Félix Estrada, explicó en la televisión estatal que se ha logrado energizar, en la región oriental desde la provincia Guantánamo hasta la ciudad de Camagüey, aunque de «forma limitada», con prioridad del servicio eléctrico para sistemas vitales como los hospitales y las fuentes de abastecimiento de agua.

Al actualizar la situación, el directivo dijo que se espera en las próximas horas la entrada en servicio de varias unidades térmicas al SEN, en el occidente y centro de la isla, y que se trabaja «paso a paso» para evitar retrocesos en el proceso de restablecimiento gradual del suministro de electricidad.

En La Habana se ha restablecido el servicio eléctrico a 45.378 que representan el 5,7 % de los 787.000 clientes de la ciudad capital, según datos de la UNE.

El apagón masivo provocado por la desconexión del SEN desde la provincia Camagüey hasta Pinar del Río lo ocasionó la «salida inesperada» de operaciones de la termoeléctrica Antonio Guiteras por «un salidero en la caldera» y se prevé que su reincorporación demorará 72 horas, según explicó la compañía estatal.

Esta central es una de las mayores del país y con frecuencia presenta problemas técnicos.

La reconexión del sistema es compleja, pues implica crear islas de energía que luego se van extendiendo e interconectando entre sí para llevar electricidad a las centrales termoeléctricas del país, arrancarlas y luego sincronizarlas con el SEN.

Habitualmente, se recurría a los motores de generación distribuidos por todo el país, pero estos se encuentran básicamente parados desde enero por el asedio petrolero de EE.UU. que no deja entrar en la isla petróleo y combustibles importados.