El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Trump asegura que Cuba está «desesperada» por alcanzar un acuerdo con Estados Unidos
El presidente afirma que la caída del régimen sería «la guinda del pastel» y admite que la atención de la Casa Blanca está centrada ahora en la campaña militar contra Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que Cuba está «desesperada» por alcanzar un acuerdo con su Administración, en medio de las informaciones sobre contactos entre representantes estadounidenses y personas vinculadas al régimen de La Habana.
«No tienen idea; Cuba quiere llegar a un trato de forma desesperada», declaró el mandatario durante su intervención en un acto celebrado en la Casa Blanca para conmemorar el título de liga logrado en 2025 por el equipo de fútbol Inter de Miami, del que forma parte el argentino Lionel Messi.
El presidente republicano añadió que «solo es cuestión de tiempo» que su Administración centre su atención en la isla, sugiriendo que la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos contra Irán el pasado fin de semana ha desviado parcialmente el foco de la Casa Blanca.
La caída del régimen
Días antes, en una entrevista con el medio digital Político, Trump había afirmado que la caída del régimen cubano sería «la guinda del pastel», aunque matizó que para él se trata de un objetivo secundario.
El mandatario recordó que Estados Unidos lleva más de medio siglo intentando provocar un cambio político en Cuba, aunque subrayó que, dentro de sus prioridades, ese objetivo ocupa un lugar menor.
Contactos en torno a posibles reformas en la isla
Las declaraciones del presidente se producen después de varias informaciones publicadas en las últimas semanas por medios estadounidenses como Axios o Miami Herald sobre contactos entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro.
Según esos reportes, se trataría por el momento de contactos y no de negociaciones formales, en los que se habrían abordado posibles reformas económicas graduales en la isla y una retirada escalonada de las sanciones impuestas por Washington.
Estas informaciones han reavivado el debate sobre un eventual proceso de cambios en Cuba y sobre el papel que podría desempeñar la Administración estadounidense en un hipotético escenario de transformación política y económica en el país caribeño.