Extractores de petróleo.
EE.UU. estudia aliviar sanciones al petróleo ruso para frenar la escalada de precios tras la guerra contra Irán
Washington estudia liberar más petróleo ruso y flexibilizar sanciones para aumentar la oferta global y frenar el alza de precios tras los ataques a Irán que tensionan el estrecho de Ormuz
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sugirió este viernes que Washington podría retirar más sanciones al petróleo ruso con el objetivo de aumentar la oferta mundial de crudo y contener las fuertes subidas de precios registradas desde el inicio de la guerra contra Irán.
En declaraciones a la cadena Fox Business, Bessent señaló que el Gobierno estadounidense analiza medidas para liberar más petróleo sancionado que actualmente permanece almacenado en buques en el mar, lo que permitiría incrementar el suministro global en un momento de fuerte tensión energética.
Las palabras del responsable del Tesoro llegan un día después de que Washington anunciara una exención temporal de 30 días que permite a refinerías de India comprar cargamentos de crudo ruso que se encontraban varados en el mar. La medida busca aliviar las tensiones en el mercado energético internacional y evitar una mayor escalada de los precios.
«Los indios han sido muy buenos actores», afirmó Bessent, al explicar que Washington había pedido previamente a Nueva Delhi que dejara de adquirir petróleo ruso sancionado, aunque ahora se ha autorizado de forma temporal su compra para paliar la escasez mundial.
El secretario del Tesoro también indicó que el Departamento del Tesoro estudia liberar más crudo sancionado almacenado en buques. «Hay cientos de millones de barriles de petróleo sancionado en el agua y, al liberarlos, el Tesoro puede generar oferta», afirmó, añadiendo que la Administración mantendrá un ritmo de anuncios para aliviar el mercado durante el actual conflicto.
La decisión llega en un momento marcado por los problemas de suministro energético derivados de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han provocado fuertes tensiones en el estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio energético mundial. Por esta vía marítima transita aproximadamente el 20 % del crudo global y grandes volúmenes de gas natural licuado.
Aunque Teherán ha negado haber cerrado el estrecho, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido que los buques que lo crucen podrían ser atacados o hundidos. Esta situación ha llevado a varias aseguradoras marítimas a restringir su cobertura para la zona, lo que ha provocado que numerosas navieras mantengan sus cargueros detenidos en el golfo Pérsico.
Desde el inicio de los ataques contra Irán hace más de una semana, el precio del petróleo de referencia en Europa ha subido en torno a un 30 %, mientras que el suministro hacia países de Asia Oriental empieza a verse seriamente comprometido.
Los anuncios de Washington se producen, además, después de que el presidente Donald Trump anunciara en febrero, tras hablar con el primer ministro indio Narendra Modi, que India dejaría de comprar petróleo ruso para sustituirlo por crudo estadounidense y venezolano, con el objetivo de reducir los ingresos de Moscú por la guerra en Ucrania.
La posibilidad de aliviar algunas sanciones refleja ahora el intento de la Administración estadounidense de estabilizar los mercados energéticos internacionales en medio de una creciente crisis geopolítica en Oriente Medio.