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Un hombre reposta en una gasolinera en Londres, Reino UnidoGTRES

Reino Unido podría racionar la gasolina y el gas debido a problemas de suministro por la guerra en Oriente Medio

Las compañías petroleras afirman que las subidas de precios derivadas de la guerra estadounidense con Irán podrían obligar al gobierno a proteger los suministros de hospitales y servicios esenciales

El Reino Unido consume aproximadamente 1,4 millones de barriles de petróleo al día, de los cuales solo la mitad se produce a nivel nacional en el mar del Norte por tal razón expertos del sector advierte que el país se enfrenta a una «importante escasez de suministro» de petróleo y gas en los próximos dos meses, lo que obligaría a «racionar» los suministros mientras continúe la guerra en Oriente Medio.

Con una quinta parte de las reservas mundiales de petróleo y gas afectadas por la guerra en Oriente Medio, crecen los temores de que el Reino Unido no será inmune a una escasez de suministro mundial si el conflicto continúa.

Nick Butler, exjefe de estrategia de British Petroleum, advirtió que, a menos que el petróleo y el gas volvieran a fluir por el estrecho de Ormuz en un plazo de dos o tres semanas, la situación comenzaría a ser «grave».

«En estos momentos, el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado y, por lo tanto, estamos perdiendo unos 20 millones de barriles al día», declaró a Times Radio. «Eso representa una quinta parte de la demanda mundial. Si esta situación continúa, habrá una grave escasez de suministro en todo el mundo, incluido el Reino Unido».

Los países que dependen principalmente del golfo Pérsico para el petróleo y el gas ya han impuesto racionamiento para preservar sus suministros. A principios de este mes, Bangladesh impuso restricciones a la venta de gasolina y diésel, e India ha priorizado el suministro de gas a los hogares en detrimento de los usuarios industriales.

En el caso de Reino Unido, el Gobierno británico cuenta con planes de contingencia detallados para hacer frente a las interrupciones en el suministro, incluyendo facultades para restringir la cantidad de combustible que los conductores de coches pueden comprar en las gasolineras y limitar sus horarios de funcionamiento. También se podría ordenar a los distribuidores de combustible que prioricen la entrega de gasolina a granel a servicios esenciales como los servicios de emergencia y el transporte público.