Fundado en 1910
Un miembro de los servicios de emergencia israelíes inspecciona los escombros de una casa alcanzada por un ataque en Ramat Gan, en las afueras de Tel Aviv

Los escombros de una casa alcanzada por un ataque en Ramat Gan, Tel AvivAFP

Españoles en Israel bajo las bombas de Irán

«Cada noche te despiertas pensando en que los misiles pueden caer en cualquier momento y lugar»

Desde el pasado 28 de febrero, Israel vuelve a ser objetivo de los misiles, cohetes y drones de Irán

Israel vuelve a estar bajo la amenaza constante del fuego de Irán, su mayor enemigo en la región. El ataque conjunto del Ejército estadounidense e israelí el pasado 28 de febrero contra la República Islámica hizo que en el Estado judío volvieran a ulular las alarmas antiaéreas y las alertas telefónicas, advirtiendo de un impacto inminente y la necesidad de correr al refugio más seguro. «Te avisan de que han lanzado un misil con un mensaje al móvil –de estos de emergencias, hace un ruido horrible–. Desde ese momento hasta que suenan las alarmas tienes entre tres y ocho minutos para buscar refugio», explica por mensajes de WhatsApp Luis Vegas (48 años), español residente en Jolón.

A Luis el estallido de la guerra en Irán le sorprendió de camino al trabajo. «Empezaron a sonar las alarmas y fue un susto, porque realmente no me lo esperaba». Cuenta que paró el coche en medio de la autopista y buscó cobijo en un edificio cercano. A Dana Chocrón (32), sin embargo, el inicio del conflicto le pilló en Madrid, en un viaje de trabajo, y todavía no ha podido volver a Israel. Sigue las últimas horas a miles de kilómetros, con gran preocupación. Su familia vive en Tel Aviv/Raanana. «La vida en Israel ahora está parada: no se sale, no se descansa; cada noche te despiertas entre tres y cuatro veces para correr al refugio, a sabiendas de que los misiles han caído y pueden caer en cualquier momento y lugar», relata Dana, que lleva viviendo en Israel desde hace 14 años.

Desde el inicio del intercambio de fuego, en el país hebreo han muerto 15 personas, la última este jueves. Un día antes, una bomba de racimo iraní logró superar las defensas aéreas israelíes, golpeando un edificio en Ramat Gan, en el distrito de Tel Aviv. Las víctimas, según las autoridades, eran una pareja de 70 años que no consiguió llegar a tiempo al refugio antiaéreo más cercano. Durante los últimos días, la República Islámica ha empezado a lanzar bombas de racimo –prohibidas internacionalmente– contra Israel. De hecho, el Ejército hebreo calcula que cerca de la mitad de los misiles que ha disparado recientemente son de fragmentación. En Irán, las víctimas mortales superan las 1.300.

Los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad trabajan en el lugar donde un edificio fue alcanzado por un ataque con misiles iraníes en Ramat Gan, en las afueras de Tel Aviv

Edificio alcanzado por un ataque con misiles iraníes en Ramat Gan, en las afueras de Tel AvivAFP

Dana reconoce que este nuevo conflicto «supone un frenazo en el camino, supone pausar la vida, supone no dormir, estrés, dificultades, no poder viajar según la necesidad; supone quedarse en el extranjero hasta poder ser rescatado y repatriado a nuestro país». Otros, como David Yabo (41), hispanoisraelí residente en Jerusalén, señalan que, para él, personalmente, es «perfectamente soportable escuchar las alarmas diez, cien o mil veces más si con ello Israel y Estados Unidos consiguen acabar con el régimen de los ayatolás y liberar al pueblo iraní». La conversación con El Debate se ve interrumpida porque, de repente, empiezan a sonar las alarmas y David tiene que bajarse del autobús y salir a buscar refugio.

Aun así, cuando vuelve a retomar la entrevista, insiste en que, en Israel, llevaban «un mes esperando a que Netanyahu y Trump atacaran a ese régimen que no solo estaba poniendo en peligro nuestra existencia como nación, sino a sus propios ciudadanos, con más de 40 mil muertos en las últimas manifestaciones». Por su parte, IsaacExplica (33), creador de contenidos que se encuentra en Tel Aviv en un viaje de trabajo y que, con motivo del actual conflicto, no puede salir del país, reconoce que «no es fácil». «Me sigue sorprendiendo, cuando estoy aquí y voy conociendo cada vez más a la sociedad israelí, cómo pueden vivir continuamente bajo el sonido de las alarmas y estar rodeados de vecinos que quieren borrarte del mapa».

«El régimen de Irán caerá, es el momento propicio para ello, y creo que el mundo entero espera ver un régimen cuyo mantra no sea el islam extremista, sino la moderación dentro de cualquier contexto que elijan. Espero que la transición no suponga daños mayores. Sabemos que las transiciones políticas son muy duras y quienes las sufren son los ciudadanos del país», sostiene con esperanza Dana. David admite que sería «una completa decepción» si la República Islámica no cayese, pero considera que «esto ya no depende solo de Israel o Estados Unidos, sino del pueblo iraní dentro de Irán». «Al fin y al cabo, aquí la gente quiere un poco de paz. Queremos vivir tranquilos y continuar con nuestras vidas», resume Luis.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas