El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante una intervención en el Parlamento israelí
El Consejo de Europa denuncia un «grave retroceso» en Israel por reintroducir la pena de muerte para terrorismo
El organismo advierte de su incompatibilidad con los derechos humanos, mientras Estados Unidos respeta la soberanía israelí y confía en garantías procesales en su aplicación
El Consejo de Europa ha advertido este lunes de un «grave retroceso» en Israel tras la aprobación parlamentaria de una reforma que contempla la aplicación de la pena de muerte por ahorcamiento a los condenados por asesinatos terroristas. En un comunicado, la institución subraya que la medida amplía el alcance del castigo capital y la considera incompatible con los estándares actuales de derechos humanos.
El organismo recuerda que Israel abolió la pena de muerte para crímenes comunes en 1945 y sostiene que la nueva legislación no solo contradice esa trayectoria, sino que supone un retorno a prácticas que califica de «anacronismo legal». Asimismo, advierte de que cualquier aplicación que pueda interpretarse como discriminatoria resulta «inaceptable en un Estado de derecho», en línea con las preocupaciones expresadas por diversas organizaciones que temen que la norma afecte en la práctica principalmente a la población palestina.
Dado que el Parlamento israelí mantiene estatus de observador en la Asamblea del Consejo de Europa y el país participa en distintos mecanismos de cooperación del organismo, la institución ha asegurado que seguirá «de cerca» la evolución de esta ley.
Por su parte, Estados Unidos ha expresado su respeto al «derecho soberano» de Israel para fijar su marco legal y las penas aplicables a los condenados por terrorismo. Un portavoz del Departamento de Estado señaló que Washington confía en que cualquier medida se aplique con pleno respeto a las garantías procesales y a un juicio justo.
En este contexto, la reforma implica que, en el caso de los palestinos en Cisjordania ocupada, la pena de muerte podría convertirse en el castigo por defecto para quienes sean condenados por ataques mortales calificados como terrorismo por tribunales militares israelíes. La medida ha suscitado críticas en distintos países europeos y en organizaciones de derechos humanos, que alertan de sus posibles consecuencias jurídicas y políticas.