Dispositivo policial en torno a la sinagoga de Lieja tras el ataque sufrido el pasado 9 de marzo
Alarma por el perfil adolescente que grupos terroristas pro iraníes podrían estar 'fichando' para atentar
Todos los detenidos por los ataques antisemitas tanto en Reino Unido como en Bélgica y Holanda cumplen los mismos parámetros
El pasado domingo, la Policía Metropolitana de Londres detuvo a dos jóvenes de 17 y 19 años por el intento de incendio en una sinagoga de Harrow. Hace un mes, otros cinco jóvenes, tres de 19 años, uno de 18 y otro de 17, fueron detenidos en Rotterdam por colocar un artefacto en la sinagoga de la ciudad holandesa. El 24 de marzo, otros dos menores de edad fueron detenidos por el incendio de un vehículo en Amberes (Bélgica) y que ya ha sido declarado como «ataque antisemita» por la policía federal belga.
Pero la edad de los detenidos no es la única coincidencia entre todos ataques calificados de antisemitas por los gobiernos afectados que se están registrando en Europa desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel comenzaran los bombardeos sobre Irán y sobre Líbano y el primer país y los terroristas de Hezbolá respondieran.
Todos estos ataques han sido reivindicados por un mismo presunto grupo terrorista, el proiraní Harakat Ashab al-Yamin, un grupo que tan solo se ha dado a conocer a través de reivindicaciones realizadas a través de internet.
Desde el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo, dependiente del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, advierte que «tanto su forma de operar como las herramientas propagandísticas empleadas apuntan a un cierto grado de amateurismo. Destaca, en este sentido, la escasa sofisticación de los ataques, que presentan mayor similitud con actos de sabotaje que con los atentados yihadistas perpetrados en Europa en los últimos años».
Pero también llama la atención que, tras las detenciones registradas de los presuntos autores del ataque a la sinagoga de Rotterdam, el propio ministro de Justicia y Seguridad de Holanda, David van Weel, ya señaló que las investigaciones apuntan a que se trata de jóvenes que han recibido órdenes desde el exterior. La CIA en un primer momento y los servicios de Inteligencia europeos después alertaron de la posibilidad de que Irán reactivase «células dormidas» para cometer atentados en Europa o América.
Especialmente en los últimos dos años, los servicios de Inteligencia, también los españoles, alertan del aumento de captación de jóvenes que realizan los grupos yihadistas. También se están produciendo un importante aumento del número de detenciones de menores por encontrarse inmersos en procesos de radicalización.
Este grupo pro iraní no es yihadista si entendemos el yihadismo como el terrorismo que realiza el Estado Islámico o Al Qaeda. Estos dos grupos son sunitas mientras que los grupos pro iraníes son chiítas, dos ramas contrarias del islamismo. Pero el modus operandi es el mismo.
Captan jóvenes vulnerables y vinculados a la delincuencia local , normalmente por medios informáticos, no hace falta tener presencia personal. Por una cantidad de dinero se les incita a ejercer la violencia. Dada su juventud, lo que se les paga no es mucho. El 28 de marzo fue detenido en París un joven senegalés que pretendía atentar contra el Banco de América. Otra vez, cumplía con los requisitos de los 'fichados' para cometer los atentados antisemitas. Tenía 17 años. Reconoció que le habían pagado 600 euros por cometer el atentado.
El hecho de que todos los ataques se realicen de la misma manera, normalmente mediante artefactos incendiarios más que explosivos y a horas intempestivas para evitar víctimas personales señala que reciben las mismas órdenes.
Observando la serie de atentados, no sería descartable también la posibilidad de que haya, al menos, dos grupos diferentes que den las órdenes. Desde el comienzo de la tregua de 15 días decretada por Estados Unidos y por Irán no se han registrado ataques en la Europa continental. No así en Reino Unido.
En Bélgica podría deberse al despliegue militar decidido por el Gobierno para vigilar los centros judíos. Pero en Holanda no hay despliegue militar y tampoco se están registrando ataques.
Sin embargo, en Reino Unido los ataques no se han detenido con la tregua. De hecho, la detención de los dos adolescentes de este fin de semana se produjo justo después de que cometieran presuntamente un nuevo ataque con el intento de incendio de una sinagoga del barrio londinense de Harrow. Y el miércoles anterior, otra sinagoga fue atacada en Finchley.
Además, el hecho de que tras unas detenciones no se produzcan otras en cascada parece indicar que los que materializan los ataques podrían ser grupos reducidos, sin una estructura coordinada, lo que indica que podrían no ser grupos terroristas como tal, pero también podría ser malo porque, al no tener una estructura determinada y no haber conexión entre los atacantes, son más difíciles de detectar.
Desde el OIET, su director Carlos Igualada, advierte que «el creciente señalamiento de objetivos antisemitas y estadounidenses por parte de actores alineados con Irán abre un nuevo frente en el que el terrorismo chií puede desempeñar un papel relevante en la generación de inestabilidad en Europa».