La Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi
La junta militar birmana concede arresto domiciliario a la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi
Las autoridades, que ordenaron el arresto de la política en 2021, aseguraron este jueves haber autorizado su traslado a una residencia no especificada «por buena voluntad», sin dar detalles del lugar al que fue llevada
El jefe de la junta de Birmania ordenó este jueves el traslado de la líder y Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi de una prisión al régimen de arresto domiciliario, cinco años después de haberla detenido en el golpe de Estado de 2021.
En un comunicado, el dirigente Min Aung Hlaing indicó haber «conmutado la parte restante de la condena» de la octogenaria Suu Kyi «para que la cumpla en la residencia designada» el mismo día que fue anunciada una amnistía para 1.508 presos y dos semanas después de la liberación del expresidente democrático Win Myint.
Las autoridades, que ordenaron el arresto de Suu Kyi en 2021, aseguraron este jueves haber autorizado su traslado a una residencia no especificada «por buena voluntad», sin dar detalles del lugar al que fue llevada la líder política.
MRTV difundió una fotografía de la premio nobel, después de pasar años sin poder mantener contacto con sus abogados o equipo político, según denunciaron familiares y sus defensores en numerosas ocasiones.
El portal independiente The Irrawady indicó más temprano que, según reportes, «en virtud de la amnistía» declarada este jueves la condena de Suu Kyi ha sido reducida en una sexta parte, hasta los 18 años, rebaja que se suma a otra a mediados de abril, también de una sexta parte, de los 27 previos.
El comunicado difundido por MRTV señaló que Suu Kyi deberá cumplir el resto de su condena bajo arresto domiciliario, sin que quede claro hasta ahora si podrá retomar el contacto con sus abogados y familiares.
A raíz de las recientes amnistías y de la pretendida transición política del general golpista, habían circulado rumores sobre posibles planes de los militares para Suu Kyi, que cumple condena por cargos presentados por el Ejército como vulnerar la ley de secretos oficiales o fraude electoral, que ella niega.
En los últimos días, organizaciones de derechos civiles de Birmania habían impulsado una campaña de «prueba de vida» para conocer el estado de salud de la octogenaria. Kim Aris, hijo de la nobel, reiteró el lunes que hasta entonces no tenía ninguna información sobre el lugar en el que tienen recluida a su madre ni sobre su estado de salud.
La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) pidió el viernes a las autoridades de Birmania la liberación de Suu Kyi, en medio de esfuerzos de Bangkok, que recibe muchos inmigrantes birmanos desde el golpe y el recrudecimiento de la violencia en el país vecino en consecuencia, de mejorar sus relaciones con el bloque.
La ASEAN bloqueó a Birmania (miembro del grupo) de las cumbres de alto nivel tras la asonada.
El golpe militar frustró la transición democrática birmana, con Suu Kyi al frente, y exacerbó la guerra de guerrillas que el país arrastra desde hace décadas, sumiendo a Birmania en una espiral de crisis y aislamiento internacional.