Columna de humo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB), en Dubái, Emiratos Árabes Unidos
¿Por qué Irán se ceba con Emiratos Árabes Unidos más que con cualquier otro país de la región?
El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán pende de un fino hilo por el aumento de las tensiones en el estrecho de Ormuz. La República Islámica rompió de facto este lunes la tregua al atacar un buque de guerra estadounidense y lanzar más de una decena de misiles contra Emiratos Árabes Unidos (EAU), en lo que supone el primer ataque contra un país de la región desde que entrara en vigor el cese de hostilidades el pasado 8 de abril. Teherán lanzó hasta 15 misiles de crucero contra el país del Golfo, según confirmó el propio Ministerio de Defensa emiratí. Un patrón que volvió a repetir este mismo martes.
«Los sistemas de defensa aérea de EAU interceptaron 12 misiles balísticos, tres misiles de crucero y cuatro drones lanzados desde Irán, causando tres heridos de gravedad moderada», informaron sobre la ofensiva del lunes. Sin embargo, un dron logró impactar en un complejo petrolero en Fujairah, provocando una gran nube negra y dejando a tres trabajadores indios heridos. Además, las autoridades emiratíes denunciaron otro ataque ese día con aviones no tripulados contra uno de sus buques cisterna de la Compañía Nacional de Petróleo en aguas de Ormuz. Las alarmas antiaéreas han vuelto a resonar en Abu Dabi durante dos días consecutivos tras casi un mes y ya han advertido de que se reservan el «pleno y legítimo derecho a responder».
El régimen iraní decidió romper la tregua apuntando contra Emiratos, y esta elección no es casualidad. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, este país del Golfo Pérsico ha sido el más expuesto al fuego iraní en comparación con sus vecinos. El Ministerio de Defensa emiratí dice haber interceptado un total de 549 misiles balísticos, 29 misiles de crucero y 2.260 drones del Ejército o del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de la teocracia islamista desde el pasado 28 de febrero, que han acabado con la vida de 13 personas y han herido a otras 2.027.
Pero, ¿por qué Irán se ceba especialmente con este país? Las razones son varias, pero principalmente porque Emiratos es el principal aliado de Estados Unidos e Israel –históricos enemigos del régimen de los ayatolás– en la región. Abu Dabi normalizó relaciones con el Estado judío en agosto de 2020 mediante los llamados Acuerdos de Abraham, auspiciados precisamente por Donald Trump durante su primera Administración. Desde entonces, las relaciones tanto económicas como militares y políticas se han fortalecido, llegando a compartir tecnología como sistemas antimisiles.
Israel, como reveló el periódico británico The Financial Times, envió al inicio del conflicto en la región una batería de su famosa Cúpula de Hierro a EAU para protegerse ante el fuego iraní, además de sus interceptores láser, lo que conlleva también un despliegue de soldados hebreos en el país árabe para su manejo. De hecho, según informó la cadena estadounidense CNN, al menos un misil lanzado por Irán este lunes contra Emiratos fue derribado por el sistema de defensa antiaéreo israelí. Más allá de sus vínculos con el Estado judío, el país del Golfo cuenta con tres bases militares estadounidenses: la base aérea de Al Dhafra, la de Al Minhad y la base naval de Fujairah, ciudad esta última donde el lunes se registró un ataque con drones.
Una última razón, mucho más obvia, es la proximidad geográfica. A diferencia de Israel o el resto de los estados del Golfo, Teherán es capaz de alcanzar Emiratos de una manera más rápida y económica con armas que no suponen un gran gasto para sus arsenales. Así, el régimen de los ayatolás ha responsabilizado al «aventurerismo de Estados Unidos» de la nueva escalada en la región, al que acusa de querer «crear un corredor que permita el paso ilegal de buques por rutas prohibidas en el estrecho de Ormuz», sometido a un doble bloqueo por la Armada estadounidense y la Guardia Revolucionaria.
Trump anunció, en la noche del domingo, una misión para «guiar» a barcos «no hostiles» a cruzar esta angosta lengua de mar. La operación, denominada 'Proyecto Libertad', que supone la movilización de más de un centenar de aviones y 15.000 soldados, tenía previsto comenzar este mismo lunes, pero las tensiones en la región y el intercambio de fuego han dejado la misión en el aire. Por su parte, Emiratos ha optado, como a lo largo de todo el conflicto, por no responder a las provocaciones de los iraníes y apuesta por volver a la normalidad lo antes posible.