El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresa a la Casa Blanca
Trump acudirá a la cumbre del G7 en Francia en plena escalada de tensiones con sus aliados occidentales
El presidente de Estados Unidos abordará asuntos como la inteligencia artificial, el comercio y la seguridad en un encuentro marcado por la guerra con Irán y las disputas arancelarias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participará finalmente en la próxima cumbre del G7 que se celebrará del 15 al 17 de junio en la localidad francesa de Evian, a orillas de los lagos alpinos, según confirmó este martes un funcionario de la Casa Blanca a AFP.
La asistencia del mandatario republicano no había sido confirmada hasta ahora para una reunión que se prevé especialmente delicada debido al creciente deterioro de las relaciones entre Washington y varios de sus aliados occidentales. El G7 reúne a Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, las principales economías industrializadas del bloque occidental.
La cumbre se celebrará en un clima de fuerte tensión diplomática y comercial después de meses de enfrentamientos entre la Administración Trump y varios gobiernos europeos, especialmente por la política arancelaria impulsada desde Washington y por la ofensiva militar estadounidense contra Irán iniciada el pasado febrero.
Según informó Axios, Trump pretende centrar parte de su agenda en cuestiones relacionadas con la inteligencia artificial, el comercio internacional y la lucha contra el crimen. Sin embargo, el conflicto en Oriente Próximo amenaza con monopolizar buena parte de las conversaciones entre los líderes.
El presidente estadounidense ha criticado duramente a sus aliados por, a su juicio, no colaborar lo suficiente para garantizar la apertura del estrecho de Ormuz, la estratégica ruta marítima cuya actividad se ha visto gravemente afectada por las acciones de Irán y que ha provocado un fuerte incremento de los precios internacionales del petróleo.
Por su parte, varios países occidentales —incluidos socios del G7— han expresado su inquietud por las consecuencias económicas derivadas de la guerra entre Estados Unidos e Israel frente a Irán, especialmente en un contexto ya marcado por el impacto de los aranceles impulsados por la Casa Blanca.