El presidente Donald Trump saluda a Xi Jinping durante un banquete en Pekín
China y Estados Unidos exhiben cooperación policial tras desmantelar una red internacional de drogas sintéticas
Pekín y Washington presentan la operación conjunta como un ejemplo de la nueva etapa de diálogo tras la visita de Trump a China
China y Estados Unidos han resuelto conjuntamente un caso de tráfico transnacional de sustancias psicoactivas en una nueva muestra de cooperación entre ambas potencias, que en las últimas semanas tratan de estabilizar unas relaciones marcadas durante años por la tensión comercial y geopolítica.
La agencia estatal china Xinhua informó este jueves de que la operación fue desarrollada de manera coordinada entre la Oficina Antidroga del Ministerio de Seguridad Pública de China y la Administración para el Control de Drogas del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Según las autoridades chinas, la investigación conjunta comenzó en 2024 y se centró en una red dedicada al tráfico transfronterizo de sustancias psicoactivas y drogas sintéticas.
El avance decisivo se produjo en febrero de 2026, cuando la Policía de Tianjin, en el noreste de China, detuvo a un sospechoso identificado únicamente por el apellido Gong gracias a información facilitada por las autoridades estadounidenses. De forma paralela, Estados Unidos arrestó en el estado de Georgia a otro ciudadano estadounidense presuntamente vinculado con la misma organización criminal.
Pekín presentó la operación como una prueba del funcionamiento «institucionalizado» de los mecanismos de cooperación antidroga entre ambos países, uno de los pocos ámbitos en los que Washington y Pekín han mantenido abiertos canales de coordinación pese al deterioro de las relaciones en los últimos años.
La colaboración llega apenas unos días después de la visita de Estado de Donald Trump a Pekín, donde el presidente estadounidense se reunió con Xi Jinping. Ambos mandatarios defendieron entonces la necesidad de impulsar una nueva fórmula de «relación de estabilidad estratégica constructiva» entre China y Estados Unidos.
En los últimos días, las dos potencias también han anunciado avances en cuestiones comerciales, agrícolas, arancelarias y de inversión, aunque siguen manteniendo profundas diferencias en asuntos sensibles como Taiwán, la tecnología, las tierras raras o la seguridad regional.
La cooperación antidroga, especialmente en el control de precursores químicos y sustancias sintéticas, se ha convertido en uno de los principales espacios de entendimiento entre Washington y Pekín en medio de un escenario internacional marcado por la desconfianza mutua.