(Foto de ARCHIVO) November 2, 2025, Washington, District Of Columbia, USA: United States President Donald J Trump gestures in the direction of the press as he walks on the South Lawn of the White House in Washington, DC, USA, after disembarking from Marine One on November 2, 2025. The President is returning after spending the weekend at his resort Mar-a-Lago in Florida Europa Press/Contacto/Francis Chung - Pool via CNP 02/11/2025
Trump intensifica su «tour de la venganza» contra los republicanos que se alejaron de él
El presidente estadounidense redobla su apoyo a candidatos leales en las primarias republicanas y carga contra senadores críticos con su gestión y con el acuerdo tentativo con Irán
Donald Trump ha vuelto a demostrar que mantiene el control sobre una gran parte del Partido Republicano y que no está dispuesto a olvidar las deslealtades internas. El presidente estadounidense intensificó este domingo su ofensiva política contra varios dirigentes republicanos críticos con su liderazgo, en una estrategia que en Estados Unidos ya ha sido bautizada como el «tour de la venganza».
El último objetivo del mandatario ha sido el senador republicano por Texas John Cornyn, que se enfrenta este martes al fiscal general del estado, Ken Paxton, en unas decisivas primarias republicanas para elegir al candidato al Senado en las elecciones legislativas de noviembre.
Trump reiteró públicamente su respaldo a Paxton, uno de sus aliados más fieles, y lanzó duras críticas contra Cornyn a través de su red social Truth Social.
«¡TEXANOS, RECUERDEN! Ken Paxton fue un GRAN Fiscal General, probablemente el mejor del país. También fue muy leal a su Presidente favorito —YO—», escribió Trump, antes de reprochar al actual senador su supuesta falta de apoyo durante su etapa en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense busca así consolidar un Partido Republicano plenamente alineado con su liderazgo y castigar políticamente a quienes se distanciaron de él, especialmente tras los acontecimientos del asalto al Capitolio y el posterior juicio político de 2021.
La estrategia ya le ha dado importantes resultados. En las recientes primarias republicanas celebradas el pasado 19 de mayo en estados como Pensilvania, Alabama, Georgia, Idaho, Kentucky y Oregón, la mayoría de los candidatos respaldados por Trump lograron imponerse.
Dentro del partido existe además el precedente reciente del senador Bill Cassidy, uno de los republicanos que votó a favor de condenar a Trump en el impeachment relacionado con el Capitolio. Cassidy terminó perdiendo las primarias de Luisiana frente a Julia Letlow, apoyada por el actual presidente.
Pese a la presión de Trump, Cornyn no ha dado un paso atrás. El veterano senador, que representa a Texas desde 2002, centra su campaña en presentarse como el único republicano capaz de derrotar al candidato demócrata James Talarico en las legislativas de noviembre. Talarico recibió recientemente el respaldo público del expresidente Barack Obama.
Pero la ofensiva de Trump este domingo no se limitó a Texas. El mandatario también arremetió contra varios senadores republicanos críticos con el acuerdo tentativo alcanzado con Irán, al que algunos sectores conservadores consideran excesivamente favorable para Teherán.
Entre los republicanos que han cuestionado las concesiones de Washington figuran nombres destacados como Ted Cruz y Roger Wicker. Ambos han criticado especialmente que Estados Unidos lanzara en febrero una ofensiva militar contra la República Islámica para terminar negociando ahora desde una posición que, a su juicio, fortalece al régimen iraní.
Trump respondió calificando de «perdedores» a los legisladores que han mostrado públicamente sus dudas sobre el acuerdo.
El presidente también aprovechó la jornada para respaldar a Ty Masterson, líder del Senado estatal de Kansas y figura destacada del ala conservadora republicana, que aspira a arrebatar la gobernación del estado a los demócratas.
La campaña interna impulsada por Trump confirma que el presidente no solo pretende conservar el control ideológico del Partido Republicano, sino también reforzar una estructura de poder basada en la lealtad política absoluta en vísperas de un nuevo ciclo electoral decisivo para Estados Unidos.