Una calle de Kiev arrasada por los ataques rusos contra la población civil
Bruselas llama a capítulo a diplomáticos rusos por las amenazas contra los occidentales que no abandonen Kiev
La UE se suma así a otros países que a título individual también han protestado ante los embajadores rusos
La Unión Europea ha llamado este martes el encargado de negocios de la Embajada rusa para mostrarle su malestar por los bombardeos contra la población civil en Ucrania, cuatro años después del inicio de la guerra, pero, sobre todo, para reprenderle por las amenazas expresadas por Rusia para que los ciudadanos y diplomáticos occidentales abandonen Kiev ante los bombardeos de centros de mando e industria militar que pretende lanzar en la capital ucraniana.
«Esto demuestra, una vez más, algo que ya sabíamos: que Rusia no está en absoluto interesada en la paz y muestra un desprecio total por todos los esfuerzos» por lograrla, ha asegurado la portavoz comunitaria de Asuntos Exteriores, Anita Hipper este martes.
«Lo que hemos visto es que Rusia solo intenta sembrar el pánico y provocar angustia. Quieren infundir miedo y aislamiento en Ucrania y en otros lugares, pero nuestro mensaje es claro: esto no va a funcionar. De hecho, la UE mantiene su presencia y sus operaciones en Kiev, y estas amenazas huelen a desesperación», ha afirmado Hipper.
Además, ha recordado que estas amenazas no solo no son nuevas sino que no suponen una amenaza puesto que ya son una realidad. «Estos ataques son, lamentablemente, una realidad cotidiana para Ucrania, para Kiev y sus ciudadanos, y de hecho también nuestra delegación sobre el terreno y el cuartel general de nuestra misión civil, han sido objeto de ataques imprudentes», ha considerado la portavoz comunitaria.
Así, ha reiterado que «cualquier ataque internacional intencionado contra la población civil y objetivos no militares constituye un crimen de guerra», y ha recalcado que «todos los mandos, autores y cómplices de estas graves violaciones del derecho internacional humanitario deberán rendir cuentas».
La portavoz ha querido dejar bien claro que la UE seguirá prestando apoyo a Ucrania, «que necesita defensa aérea y más ayuda financiera», y ha avanzado que en la reunión informal de los ministros de Exteriores comunitarios que tendrá lugar esta semana en Chipre se volverá a hablar de la presión internacional sobre Rusia.
«Como si no bastara con atacar a la población civil con misiles balísticos de capacidad nuclear, como hemos visto este fin de semana, como si eso no fuera suficiente. Ahora, además, estas amenazas», ha declarado por su parte la portavoz jefa de la Comisión Europea, Paula Pinho.
Preguntada por la posibilidad de que la UE envíe un representante a las negociaciones de paz, Pinho ha dicho que no ven «ninguna señal por parte del presidente Putin de que realmente desee la paz, por lo que las conversaciones sobre el envío de emisarios serían estupendas cuando llegue el momento y cuando detectemos una disposición real, de verdad, a la paz por parte de Rusia».
Esta queja de la Unión Europea se suma a las expresadas por otros países comunitarios como Alemania y no comunitarios como Noruega que ya han llamado a los respectivos embajadores rusos en sus países para mostrarles firmeza ante las nuevas amenazas.