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El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, junto al jefe del Ejército paquistaní, Syed Asim Munir, en Teherán

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, junto al jefe del Ejército paquistaní, Syed Asim Munir, en TeheránAFP

Claves del acuerdo entre Irán y Estados Unidos: ¿qué hay encima de la mesa?

Los países europeos, los más afectados por el conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz, se preparan también para formar parte de los esfuerzos para el desminado de este paso

Los últimos días y horas han sido frenéticos y decisivos para cerrar un acuerdo que permita, al menos por ahora, posponer las perspectivas de una reanudación de la guerra en Irán. La diplomacia parece estar funcionando y, tras muchas idas y venidas, Irán y Estados Unidos estarían a punto de firmar un memorando de entendimiento (MOU)–que no un acuerdo de paz– de 14 puntos con una vigencia de 60 días, prorrogable de mutuo acuerdo, que aleja la posibilidad de nuevos bombardeos contra la República Islámica y que también incluye al Líbano.

En ese memorando, nacido en gran parte gracias a la mediación de Pakistán y la intervención a última hora de Qatar, el régimen iraní se compromete a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz –por donde transita el 20 % del petróleo y gas mundiales–, sin aplicar peajes, y a retirar las minas colocadas en su fondo marino para permitir el libre paso de los buques. La reapertura de Ormuz, aclara Teherán, será progresiva y a cambio de que Washington levante el bloqueo impuesto desde el pasado mes de abril sobre los puertos iraníes. Además, Estados Unidos concederá ciertas exenciones para que la teocracia islamista pudiera vender petróleo libremente.

Asimismo, y según informó en un primer momento el portal de noticias Axios este domingo, la República Islámica exige el levantamiento de todas las sanciones y la entrega de los fondos iraníes congelados en el extranjero. Sin embargo, la Administración de Donald Trump condiciona esto a un acuerdo nuclear más amplio. Treinta días después, y si ambas partes mantienen lo acordado, se abrirían conversaciones sobre el programa atómico y de misiles balísticos iraníes y la entrega del uranio altamente enriquecido. En este sentido, el memorando de entendimiento ya incluiría el compromisos por parte de la República Islámica de no desarrollar nunca armas nucleares, así como de negociar la suspensión de su programa de enriquecimiento y la eliminación de estas reservas, que se calculan en unos 440 kg.

En cuanto al frente libanés, Israel se arroga el derecho a bombardear el país vecino si la milicia proiraní Hezbolá intenta rearmarse o atacar el Estado hebreo. La tensión en la región alcanzó su pico este lunes cuando Trump anunció que había decidido cancelar en el último momento un ataque contra Irán previsto para el día siguiente ante la presión de sus aliados del Golfo Pérsico. Las alarmas volvieron a saltar este fin de semana cuando, de manera repentina, el presidente estadounidense regresó a la Casa Blanca y canceló sus planes de asistir a la boda de su hijo mayor, Donald Trump Jr., en Bahamas y de pasar el fin de semana en su club de golf de Bedford, en Nueva Jersey.

Ese mismo día, el viernes, altos cargos de la Administración filtraron a la prensa local que el Pentágono estudiaba nuevos bombardeos contra objetivos en Irán. Sin embargo, el optimismo se abrió paso durante la jornada del sábado. Trump mantuvo conversaciones con varios líderes de la región para abordar el memorando de entendimiento con Teherán, entre ellos el presidente de Emiratos Árabes Unidos –uno de los países más atacados por Irán–, Mohammed bin Zayed, así como el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, y los líderes de Egipto, Qatar, Baréin, Jordania, Israel y Turquía, además del jefe del Ejército pakistaní, Asim Munir, quien esa misma jornada se había reunido con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.

Los países europeos, los más afectados por el conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz, ya se preparan también para formar parte de los esfuerzos para el desminado de este paso. La Marina Real británica tiene a punto el RFA Lyme Bay, que tiene previsto zarpar pronto de Gibraltar para coordinarse con el destructor HMS Dragon y las fuerzas aliadas antes de cruzar el canal de Suez hacia el golfo Pérsico. Estados Unidos, por su parte, mantendrá su despliegue en la región durante los 60 días contemplados en el memorando y solo retirará sus fuerzas si se alcanza un acuerdo definitivo, lo que incluye el programa nuclear iraní, el mayor escollo para la paz.

Los detalles, sin embargo, se han convertido a última hora en un impedimento para anunciar un pacto que ya se creía inminente. Trump, en una publicación en su red social Truth Social, enfrío estas expectativas, que él mismo había alentado tan solo un día antes, y aseguró que, aunque las negociaciones avanzan «de manera ordenada y constructiva», instó a sus representantes a que «no se precipiten a cerrar un acuerdo, ya que el tiempo juega a nuestro favor». En este mismo mensaje, el estadounidense advirtió de que el estrecho de Ormuz se mantendrá bloqueado hasta que «se alcance, certifique y firme un acuerdo», que incluya la certeza de que la República Islámica no pueda hacerse con el arma nuclear.

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