Este obsequio no ha dejado indiferente a ninguno de los líderes de la OTAN. El presidente de Croacia, Zoran Milanovic, ha calificado de «chatarra» este revólver. El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha decidido dejar el arma en Ankara. El suyo incluía un kit de limpieza y 500 cartuchos, según han confirmado fuentes del Ejecutivo británico. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha optado por entregar este objeto a la Policía Montada de su país con el objetivo de ser «desactivado». La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, también han recibido este obsequio de parte de Erdogan. Ambos tienen intención de transportar este arma «de forma segura» de vuelta a Bélgica para que sea «donado a un museo militar». La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha depositado su revólver en la sede del Gobierno de Italia: el Palazzo Chigi.
El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, ha entregado el suyo a la policía del aeropuerto de Bruselas, donde será custodiado en una caja fuerte. Por su parte, el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha dejado el arma en el despacho de aduanas en el aeropuerto de Varsovia para posteriormente guardarlo en un lugar adecuado que «sea seguro» y «se respete como regalo». Los primeros ministros de Países Bajos y Suecia han procedido de manera similar: ambos lo han depositado en sus respectivas embajadas de Ankara.