Donald Tusk, Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Giorgia Meloni, y Keir Starmer, en Berlín, Alemania
Rutte arremete contra España y los líderes europeos marginan a Sánchez en la previa de la cumbre de la OTAN
El empeño en no aumentar el gasto en Defensa mantiene el enfado de los socios un año después
Al mismo tiempo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetía contra el presidente español, Pedro Sánchez, el secretario general de la OTAN, el neerlandés Mark Rutte, no hizo sino confirmar esas críticas y señaló que España no será capaz de cumplir sus compromisos de capacidad defensiva sin aumentar el gasto en Defensa. «El tiempo lo demostrará», aseguró Rutte.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, «cree posible lograrlo (cumplir los objetivos gastando un 2,2 % en lugar del 3,5 %). Yo no creo que pueda conseguirlo, y pienso que el tiempo lo demostrará, pero ese es el punto en el que acordamos discrepar el año pasado, y eso no ha cambiado», declaró Rutte a la salida de la Casa Blanca.
Y es que un año después de que los socios de la OTAN acordaran en la cumbre de La Haya subir el gasto en Defensa al 5 %, un 3,5 % en gasto militar y otro 1,5 % en seguridad, la negativa de Sánchez a incrementar el gasto continúa haciendo daño a Sánchez y, lo que es peor, a España.
De hecho, el presidente español fue, una vez más, marginado de una reunión de líderes europeos que mantuvieron en Berlín (Alemania) para preparar la cumbre de la OTAN que se celebrará los próximos días 7 y 8 de julio en Ankara (Turquía).
Con el objetivo de llevar un mensaje común, el canciller alemán Friedrich Merz, convocó a un encuentro en Berlín al presidente francés, Emmanuel Macron, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, al jefe del Gobierno polaco, Donald Tusk y el dimitido primer ministro británico, Keir Starmer.
Allí, además de tratar cómo reforzar el papel de Europa dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte si Estados Unidos cumple su amenaza de dedicarle menos esfuerzo, también intentaron limar las asperezas surgidas en los últimos meses a raíz del fracaso de la fabricación franco germana del caza FCAS o las críticas de Italia o Polonia porque los otros tres países no les dan el protagonismo que consideran que se merecen en la posible solución de la guerra de Ucrania.
Sin embargo, ni tan siquiera trataron de solucionar los problemas acaecidos con España tras la negativa de Pedro Sánchez de subir el gasto en Defensa y no le llamaron a pesar de que España es la cuarta economía de la Unión Europea, por encima de Polonia.
«Recorremos este camino juntos», afirmó el canciller alemán, y añadió que «las acciones nacionales unilaterales en nuestra política de defensa serían un error» en unas palabras que parecían dirigidas a Pedro Sánchez.